Como recordarán, porque fue ayer y porque con un fisco de scroll que hagan ya lo ven, don Pepito Indigesto nos anunciaba en el editorial del miércoles, que les comenté debido a un lamentable sÃndrome de abstinencia pepitesca, que el Movimiento Patriótico Canario llamaba a la concentración frente a Presidencia del Gobierno para exigir la independencia ya, y la dominación mundial la semana que viene, cuando hayan terminado los festejos. O al menos eso deduje yo, que leyendo soy aún más torpe que escribiendo, del siguiente párrafo:
(…) José Luis Concepción, presidente del Movimiento Patriótico Canario. De hecho Concepción, un hombre singular, un bregador incansable para que las Islas recuperen su libertad, ya ha empezado a actuar. Prueba de ello es la movilización convocada para hoy, con una concentración a las doce de la mañana frente a la sede de la Presidencia del Gobierno en Santa Cruz.
No obstante, cuando uno se enfrenta al periódico de hoy (porque a El DÃa uno ya es que se enfrenta), encuentra algo muy distinto:
Un centenar de personas pide cambiar el sistema económico (…) El acto, al que se sumaron también miembros del Movimiento Patriótico Canario (MP) que preside José Luis Concepción, fue convocado por los sindicatos Intersindical Canaria (IC) y el Frente Sindical Obrero de Canarias (FSOC), organizaciones que pertenecen a la Federación Sindical Mundial (FSM).
Ay, vaya carajo, qué cosa. El MP se adosó a la protesta convocada por otros, en un singular ejercicio de economÃa de convocatorias.
Y esto venÃa con foto y todo, en portada, nada menos.

No parece precisamente una muchedumbre furiosita, que dirÃa Flanders
Como ven, la zona sindical y la zona independentista de la concentración aparecen nÃtidamente separadas, lo que en metodologÃa manifestacional se conoce como “let the little air run strategy” o “estrategia que corra el airito”.
El sujeto que sujeta (qué poética redundancia) la pancarta alusiva a nuestra asfixiante situación colonial forma parte del paisaje urbano de Santa Cruz desde hace años. Tiempo atrás, cuando iba yo a estudiar a la Casa de la Cultura, se le podÃa ver por los alrededores con su silenciosa reivindicación pancartera, sin duda intentando atraer la atención de la muchachada intelectualmente inquieta. Por las tardes se trasladaba con todo su aparataje a la avenida de Anaga, a difundir su silente mensaje entre jubilados, deportistas, paseantes de perros y personas preocupadas por su colesterol. Hace tiempo que no le veo ni por un sitio, ni por otro.
Es tentador pensar que el señor Burns haya visto en esto a una turbamulta dispuesta a tomar la Bastilla o su equivalente archipelágico, pero en un sorpresivo ejercicio de asomo a la realidad, esto es lo que comenta, brevemente y con la boca chica, en el editorial de hoy:
Con respecto a otro tema, hemos de decirles a nuestros lectores que este comentario lo escribimos, como es habitual, el miércoles por la mañana, con toda la faena del dÃa por delante y sin conocer lo ocurrido en la concentración ante la Presidencia del Gobierno convocada por el Movimiento Patriótico Canario. ¿Qué podemos esperar? Pues una asistencia regular pero representativa. Un paso importante para iniciar el proceso de descolonización. Tal vez la primera voz pública contundente que se escucha en la calle sobre este asunto.
Con la excusa de la antelación, reconoce que el andar de la perrita se veÃa venir, pero no por ello renuncia a soñar con mejores dÃas de gloria. Porque muy temprano por la mañana hay que escribir el editorial como para no poder esperarte a las 12:30 y ver qué asistencia ha tenido el acto convocado.
No quiero terminar este post sin agradecer a cuantos me han pedido que siga adelante con este máster ocasional en PepitologÃa Avanzada. A veces me da miedo saturar, pero qué quieren, estoy enganchada.


El que no se consuela es porque no quiere. De todas maneras, el MP deberÃa pensar que, con apoyos como el de Pepito Burns, no se necesitan enemigos.