Al igual que hace unos meses ocurrió con el programa ‘Arena Mix’ de Antena3, de nuevo una televisión se ha propuesto mostrar lo más sórdido de la realidad archipielágica.
Se trata de un ¿reportaje? estilo cámara oculta del programa ‘Las Mañanas de Cuatro’, que presenta Concha García Campoy, llamado ‘La otra cara del Carnaval de Santa Cruz de Tenerife’. Les dejo con la segunda parte del mismo, de nombre: ‘Drogas, sexo y mirones en el Carnaval de Santa Cruz de Tenerife’,
Cierto es que, desde hace un tiempo (quizás desde la absorción por parte de Telecinco, “fusión“ lo llaman algunos utópicos), la deriva de la información en Cuatro hacia el amarillismo es bastante escandalosa (como muestra esto ¿presentado? por un personaje muy patético); pero esa falta de objetividad, a la hora de presentar una información, no puede servir de excusa para mirar para otro lado. Las situaciones que se muestran en el reportaje existen, y no sólo en Carnavales, también otros eventos, y no sólo en Santa Cruz de Tenerife, también en otros lugares de las islas.
No me atrevería a decir que ese tipo de comportamientos son cada vez más frecuentes, porque no tengo datos para hacer tal afirmación (¡no soy opinador de la sección Griterios Criterios de El Día!), pero sí que algunas situaciones filmadas en el reportaje existen en nuestras islas (y en muchos otros lugares), y no es tan difícil encontrárselas; pero quizás porque durante mucho tiempo se ha escuchado el soniquete “estos son unos carnavales tranquilos y seguros, donde nunca pasa nada“ (tengo en mente a varios alcaldes y concejales que han declarado esas mismas palabras), ahora nos resulta incómodo ver algunas “otras realidades“.
Sólo he encontrado una reseña sobre asunto en La Opinión de Tenerife, pero ahora mismo nuestro representantes de la cosa pública estan intentado buscar a quien (o que) echarle la culpa después del último temporal.
¡Gracias Enrique!


Bueno, esas imágenes, sin música, sin fiesta y sin el resto de la noche necesaria para conseguirlas resultan aterradoras, pero la descontextualización es lo que tiene, un hombre bebiendo vino y exhibiendose delante de 100 personas que lo miran sin hacer nada suena rarísimo, y pasa todos los domingos en las misas.
Que esas cosas no son buenas, pues no, aun me dura la resaca de mi primera borrachera mayúscula un carnaval de allá por 1994, pero de ahí a lo que parece en las imagenes no sabes si estas en carnavales o en tenerife-II.