
El aparato más famoso del carnaval, por encima de clásico pito
Y es que el Ayuntamiento de Santa Cruz se ha pasado por el arco del triunfo la sentencia del TSJC que obligaba a controlar el ruido en Santa Cruz durante las noches de fiesta. Y claro, el abogado de los vecinos está lógicamente cabreado con la actuación municipal y mañana, que es día hábil para cuatro gatos en Tenerife, va ir derechito al Palacio de Justicia a chivarse al juez..
Yo el viernes, no se ni cuantos bajaron ni que ruido se armó porque no fui. Pero el escándalo anoche si que doy fe que superaba los decibelios, es más, mucha gente fue en plan cabrón: durante la cabalgata del viernes se repartieron pitos de bocina que se han llevado también el sabado y se han puesto con ellos debajo de los edificios de los denunciantes (se han filtrado cuales son, of course), una batucada ha recorrido esas calles afectadas y ademas las carrozas se han colocado (mejor dicho, las han dejado colocar) en esos lugares. Y hay que ver hasta cuando duró, porque el año pasado al menos “se paraba” la música a las 6:00 en punto y este año se ha llegado mucho más allá...
Eso si, más gente que otros años ha bajado a las calles de Santa Cruz, demostrando una vez más que cuando al pueblo se le intenta decir no, éste responde con un ah, ¿si?, pues ahora te vas a joder…
Como mola que el alcalde ponga a unos vecinos como escudo ante los escándalos (y no de sonido, precisamente) que le afectan…