Además de ser una estupenda canción de Alberto Cortez, es el “típico-tópico” de los propósitos que de forma tan optimista nos hacemos casi todos a principios de año. Pues bien, lo mío no será un propósito, sino un hecho, un “tírate-a-la-piscina-sin-salvavidas”, una realidad… y será duro.
Un poco de historia: Compré mi primer ordenador (no el primero que manejaba, sino en el sentido de “propiedad”) allá por el año 99 (uf, siglo pasado), gracias a una quiniela de 14 que me vino más que bien por aquel entonces. El ordenador fue hecho por encargo, más para un ingeniero de la NASA que para mí, pero me lo merecía. Lo acompañé, además, de una pantalla de 17’, escáner (que por aquella época ni sabía para qué iba a usarlo), e impresora (la archiconocida por “no-se-te-estropeará-jamás” HP Deskjet 710C). Tras estos casi 8 años, todo ello sigue conmigo. Bueno, la pantalla ha sido sustituída por una de las llamadas “planas”, pero sigue cumpliendo su función con un equipo complementario. Por supuesto, el equipo ha sufrido varias renovaciones (en términos futbolísticos, cada año se unen nuevos fichajes, y otros se van, vendidos o cedidos). Y MAÑANA LES DIRÉ ADIÓS, DEFINITIVAMENTE.
Jamás pensé que me costaría despedirme de MI equipo, pero pensándolo bien, me ha acompañado en los últimos y trascendentales últimos 8 años de mi vida, ha sobrevivido a tres mudanzas y dos Papas, y está lleno de recuerdos.
A partir de mañana diré “adiós” a Bill Gates y “hola” a Steve Jobs, para gran regocijo y deleite de mi hermano Charlie; Apple me acoge en su seno y me adentraré en un nuevo mundo. Será curioso volver a sentirme como una principiante ante un teclado.
A partir de mañana la manzana será mi símbolo. Espero que me deseen buena suerte. Puede que la necesite. ADIÓS PC.
Notarás la diferencia. Dicen que el que prueba un Mac no quiere saber luego nada de Windows… Y no me extraña. Yo llevo 10 años comodísimo y contento trabajando con ordenadores Apple.