Mi amiga Franny me volvió a escribir hace unos días contándome la continuidad de su peripecia con Correos, cosa que imperdonablemente les he privado de contar hasta ahora
Aunque por parte de Correos sigo sin recibir información ni respuesta argumentada después de un año, tras bombardearles a llamadas, correos electrónicos o personarme en la oficina, tengo que transmitir a los usuarios que tengan valentía y fe en el sistema. Correos es un organismo que pertenece a la Administración General del Estado y, por tanto, es competencia del mismo y un caso de responsabilidad pública. Mi caso ha sido tramitado y admitido por el Excmo. Sr. Defensor del Pueblo, y así mismo, con mi documentación he adjuntado todos los artículos de prensa que voy encontrando en la prensa tinerfeña. Como bien declara el presidente del colectivo de vecinos de Arona a la prensa: “la gente debe atreverse a poner más reclamaciones, que no piensen que no sirve para nada”.
Y es que las quejas, al menos por Canarias, siguen subiendo: encontramos este artículo sobre Costa del Silencio donde Correos lo niega todo, otro se enfadaba hace mucho en Puerto del Rosario y la cosa preocupaba en Adeje.
Entre esto y la movida de las aduanas, ¿habrá que rezar a alguien para que nos llegue la correspondecia en tiempo y forma?
Que sí, que quién no llora no mama. Yo tengo una cartera wevona y estoy hasta las narices de ella.
Siguenos contando las aventuras de tu amiga!