Mal año éste para la cultura en las Islas. Hemos tenido que llorar la pérdida de Chela, primero, y de José Antonio Ramos, después. Y ahora se nos va un melómano de primera, Rafael Nebot, que dirigía el Pérez Galdós en Las Palmas, pero al que recordaremos siempre por haber puesto en pie y convertido en referente, durante más de dos décadas, al Festival de Música de Canarias.
La enfermedad que padecía acabó haciéndolo esclavo de una botella de oxígeno, y con ella a la espalda se iba a donde se tuviera que ir, dándonos una lección: que la muerte llegue cuando tenga que llegar, pero mientras eso ocurre, la vida la disfruto y hago lo que me gusta.

Hasta siempre, Rafael
Una gran pérdida para la cultura en las islas. Descanse en Paz.