Leyendo la ultima parida que se le ha ocurrido a un norteamericano en Un hombre demanda a Apple por pérdida auditiva no dejo de asombrarme de la ligereza con la que los norteamericanos demandan a las compañías en busca de un pellizco de su dinerito (¡qué ladrones) En este caso hay que tener en cuenta que el tipo no demanda a Apple porque se haya quedado sordo, sino por la posibilidad de poderse quedar sordo oyendo su iPod a todo volumen . Para más inri, por lo visto el interfecto es empleado de Microsoft.
Un grupo de abogados estadounidense sitúa en un ranking los textos más ridículos que los consumidores encuentran en los packagings y premia a quien envíe la advertencia más absurda que haya encontrado.
Las leyes exigían que no falten explicaciones en los envases para prevenir pleitos millonarios que, por falta de advertencias, los consumidores suelen poner a las empresas (en muchos casos con total descaro). Según publicó en 2003 la revista finlandesa M-Real “La tendencia a poner instrucciones en los envases ha crecido después de un caso de McDonald´s en 1994, en el que una mujer demandó a la empresa por quemarse con el café. La compañía comenzó a etiquetar sus productos con advertencias obvias despues de llegar a un arreglo amistoso con la mujer”
Parece que los fabricantes respondieron al refrán: mejor que sobre y no que falte. Las instrucciones que rozan lo absurdo abundan en los packagings de todo el mundo. Tanto que, para que no pasen al olvido las más ingeniosas, hay un concurso desde hace ocho años que las sitúa en un ranking.
El premio lo organiza Michigan Lawsuit Abuse Watch, una organización cuyo espíritu es “trabajar en revelar como los pleitos legales han creado la necesidad de generar advertencias sobre el sentido común en el uso de productos”. Se refiere a ejemplos como su actual primer puesto en el top cinco, que corresponde al texto “no utilizar para higiene personal” La leyenda no llamaría la atención si no estuviera impresa en un cepillo de tocador.
Algunas etiquetas y envases son tan explicitas que parecen estar hechas según las normas populares APB. Así, no es extraño encontrar en un envase de pastillas para dormir la advertencia “puede producir somnoliencia”.
El segundo puesto en el podio de 2004 fue para un monopatín de niños cuya etiqueta advierte: “Este producto se mueve cuando se utiliza” Lo curioso es que lo absurdo de las explicaciones parece no tener fin y como cada año se recicla el ranking, el concurso premia a quien remita la etiqueta o packaging original más ridículo con 500 dólares y un libro titulado: La muerte del sentido común.
Otro famoso ganador del concurso fue la advertencia de un cochecito de bebé que anunciaba: “quite al niño antes de plegarlo”.
Algunos grandes ganadores
Este es un listado con algunas de las frases de etiquetas ganadoras en las ediciones pasadas del concurso:
- Una etiqueta de un secador de pelo anuncia “No utilizar mientras duerme”
- El cartucho de una impresora láser advierte “No comer el toner”
- Una caja de salmón detalla “contiene pescado”
- Un spray para defensa personal avisa: “puede irritar los ojos”
- Un termómetro digital advierte “No usar el termometro oralmente después de usarlo en el recto”.
- Una etiqueta en un taladro eléctrico para carpintería advierte: “este producto no es apto como taladro dental.”
- La etiqueta en una botella de limpiador líquido dice: “si usted no entiende, ni puede leer todas las indicaciones, precauciones y advertencias, no utilice este producto.”
- Un parasol de cartón, para cubrir el parabrisas advierte, “no conduzca con el parasol colocado”.
- Una advertencia en protectores para ciclistas dice: los “protectores no pueden proteger las partes del cuerpo que no cubren”.
- En una caja de velas para tortas de cumpleaños se puede leer: “no utilizar las velas como hisopos en el oído ni para cualquier otra función que implique la inserción en una cavidad del cuerpo.”
La última edición (de 2005) ha premiado las siguientes “perlas”
- Una etiqueta de un cuchillo de cocina que advierte “nunca intente coger un cuchillo en el aire”
- Un posavasos de papel con un mapa dibujado que advierte en una esquina “Aviso: No lo use para navegar”
- Un aviso en una etiqueta de orina seca de felino (se usa como auyentador de roedores) que pone “No apto para consumo humano”
- Una etiqueta de aviso en una bandeja para horno que pone “La bandeja se pone caliente cuando el horno está en uso”
Personalmente me quedo con el del posavasos. Me imagino un yanqui mirando la servilleta y corriendo hasta su yate para buscar el tesoro oculto X-D