
Tal y como había comentado días atrás Al Gore, ex vicepresidente, y presidente de facto de los Estados Unidos de América, si no le hubiera robado las elecciones un señor que tenía un hermano de gobernador en el estado que decidió las elecciones, visitó las Islas Canarias por un periodo de tres días. Llegó a Gran Canaria y se hospedó en Anfi del Mar (esto traerá cola, porque inicialmente se iba a quedar en el Costa Meloneras y por lo visto la organización cambió de parecer un par de días antes) y durante el domingo disfrutó de una comida a bordo de un yate por la costa sur de Gran Canaria. El lunes fue a la isla de Tenerife donde dio su conferencia sobre el cambio climático, almorzó y volvió para Gran Canaria donde participó en un debate y posteriormente dio también aquí su conferencia sobre el cambio climático. Al día siguiente mantuvo un desayuno con varios empresarios de las islas, en el que, según se desprende de la información de varios medios, soltó una noticia muy jugosa que luego comentaré.
Tuve la suerte de poder asistir tanto al debate como a la conferencia posterior en el Auditorio Alfredo Kraus. El debate no fue tal; casi podríamos dejarlo en mesa redonda y con salvedades, ya que cada ponente largó su rollo y cerró Gore dando unas pinceladas de su know-how medioambiental. Como siempre, en este país, primó el rollito “y de lo mio qué”: cada ponente habló de lo suyo (de el) y lo chachi que se lo monta. La salvedad fue el catedrático de la ULPGC Roque Calero, que habló sobre proyectos medioambientales a desarrollar en Canarias y África y arrojó cifras muy preocupantes sobre el consumo energético en las islas. Fue una pena que el hombre sólo tuviera 10 minutos escasos para hablar muy por encima del tema. Sin duda, acudiría a escucharlo a el sólo porque sus propuestas eran muy interesantes y se notó mucho el interés que puso Al Gore a sus explicaciones. El resto: Gobierno de Canarias y su aquí-no-pasa-nada qué-ecológicos-somos, un gerifalte de Telefónica de España que habló sobre los canarios teneis mucha suerte porque la banda ancha tiene aquí en las islas más penetración que la media europea y Telefónica piensa seguir invirtiendo en el desarrollo de la banda ancha. El director de la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones habló también sobre la sociedad del conocimiento y las autopistas de la información y Gore vino a decir que le había impresionado mucho el desarrollo de Canarias, que antes de venir imaginaba otra cosa y que la sensación que se lleva de las islas es que tienen un potencial magnífico como plataforma entre continentes para el desarrollo y la innovación.
Un rato después, y ya en la sala sinfónica llena hasta la bandera, Al Gore ofreció su conferencia “Una verdad incómoda”. Fue practicamente lo mismo que se puede ver en el documental, salvo que los datos estaban actualizados y no dudó en introducir chascarrillos sobre el archipiélago y datos extra sobre España.
Si hubo algo que empañó muchísimo la conferencia fueron los problemas con los micros inalámbricos (Pablo de Ad Astra, que también estuvo en la conferencia habla de ello en su weblog). Es increíble como en un evento de tal magnitud no hayan tenido un sistema de micros inalámbricos de “backup” en caso de que el primero fallara. Esto restó muchos enteros a una presentación que Al Gore suele hacer caminando sobre el escenario y haciendo uso intensivo de la expresión corporal.
Un detalle curioso fue que las diapositivas de la presentación estaban traducidas al castellano. Digo diapositivas, pero como sabrán, Al Gore lleva siempre consigo un portatil de Apple (es directivo de la compañía) y durante la conferencia además dejó caer que usaba Keynote 3 y que su versión estaba trucada para usar una transición que ya no estaba disponible en la última versión.
Por cierto, que al hilo de lo de Apple, al principio del debate, fijandose un poco se podía ver a Al Gore desconectando su teléfono móvil con disimulo. Si. Era un iPhone (de nuevo, cosas de ser directivo de Apple).
En general, quitando los problemas de sonido y algún petardo haciendo fotos con flash (y eso que se suponía que no se podían hacer fotos) la conferencia fue muy amena y se nota mucho que Al Gore controla con maestría el arte de hablar en público sin aburrir.
Desde aquí me gustaría agradecer al Gobierno de Canarias y a los patrocinadores que han hecho posible que uno de los líderes de opinión más importantes del mundo haya recalado en las islas. Por mucho que en algunos medios digan que la bromita ha costado 400.000 euros, francamente, prefiero que lo gasten en cosas como estas que no en publicidad institucional chorra en la tele (que gastan muuuuucho más)
Sobre la noticia jugosa que dejó caer el martes en el desayuno con empresarios: Al Gore participa en dos fondos de inversión de energías renovables muy potentes, y piensa crear un tercero… con base en Canarias. Excelentes noticias, sin duda.
La pena sería que sus intenciones se queden en aguas de borrajas.Espero que en Canarias se proyecten buenas intenciones y que no quede sólo en comentarios.Este hombre podría darnos lecciones de energías alternativas,energías eólicas,placas solares…..etc.Personas cómo éstas tienen muchas influencias mundialmente y hay que exprimirlas aunque los mandamás siempre pondrán pegas