Existe un barrio en el Distrito Suroeste de Santa Cruz, el cual siempre ha sido gran suministrador de las páginas de sucesos de los periódicos locales, además de la cuna de nuestras queridísimas gemelas del regguetón. Si bien Ofra ha sido todo un clásico en la creación de delincuencia, altercados, trapicheos y redadas varias, nunca hay que olvidarse de otro atentado urbanístico convertido en suburbio de la capital: Añaza
Este barrio nació de la misma política social por la cual se han parido otros barrios canarios tan conocidos como Jinámar o la mencionada Ofra durante los 70’s y 80’s: se adquieren terrenos baratos donde el demonio perdió los calzones, se construyen varias manzanas de bloques mayores de tres pisos, fuera de lo habitual, y se pueblan de personas poco acostumbradas a la vida en comunidad. Para colmo, Añaza nace al calor de otra barriada cercana, Santa María del Mar, donde se juntaban otros elementos de similar pelaje.

Y no es feo el sitio…
Pero hay un pequeño punto de inflexión en la convivencia: en la caída del año 1993 la multinacional francesa Continente (hoy, junto con Pryca, son Carrefour) impulsa la apertura del Centro Comercial Santa Cruz en Añaza, dotando al barrio de una revalorización sin precedentes, a pesar de sus problemas. Por ello se empiezan a promocionar viviendas libres junto a la antigua barriada aprovechando que el suelo está barato. E incluso, un poco más al sur, se proyecta otra zona, ya no de bloques sino adosados y para personas con potencial económico: Acorán. Aún continúa en expansión, pero para mi sigue siendo una zona fantasma, pues hay muchas casas pero apenas pequeños comercios, lo que obliga a los vecinos a coger el coche para comprar si no quieren atravesar Añaza a pie.
Aunque para fantasmadas, el hotel Añaza:

Éste mamotreto es otro maravilloso intento de querer pasarse la Ley de Costas por el forro de los cojones. Como ven, quedó a medio hacer y hoy es refugio de yonkis y pardelas. Nadie se decide a tirarlo y queda como monumento al desarrollo insostenible.
Sin embargo, tanto desarrollo y crecimiento es un espejismo que dura poco, pues el barrio sigue teniendo sus zonas chungas y la apertura de numerosos servicios para el barrio y hasta de una sede de la Policía Local no arregla nada (los azules a veces no salen de la caseta ni para desayunar). Encima, si bien solo hay una salida, por la zona alta como ven en el mapa, está comunicada por autovía con la autopista del norte y directamente con la autopista del sur, haciendo que salir a casi cualquier parte de la isla se haga de forma rápida y sencilla.
De hecho, son frecuentes…
...las persecuciones…
...y las redadas
Aún así, Añaza es un sitio bonito con jardines, si no fuera por algunos bergantes que la habitan cuyo coeficiente intelectual les impide incluso llegar a ser cajeros (siguiente sicofonía no recomendable para mentes sanas).
¿Saldrá alguna vez Añaza de la marginalidad?


Querido amigo que vives en Residencial Anaga, Las mimosas o Guajara. Te recuerdo que este barrio dió cabida a muchas personas que vivían en chabolas en pleno centro de S/C (vease Barranco de Santos), y que pagan cuotas simbólicas por pisos. Seguro que si te lo hubieran puesto delante de tu casa estarias horrorizado. Leo con frecuencia esta página y os felicito por ella, pero a veces se os va. “Bergantes” hay en todos sitios, igual que gente honrada y trabajadora. Un apunte: Durante meses cogí la línea 235 (Añaza-S/C)a las doce de la noche, y nunca me pasó absolutamente nada. En mi ex casa en Las Asuncionistas, si ese sitio donde no hay “bergantes”, me atracaron tres veces), hay queda…