Si escucharon el Podcast 6, recordarán este desgarrador documento sobre una antena de telefonía móvil que está matando a los vecinos del barrio de La Isleta, en Las Palmas de Gran Canaria.
Nótese como he dado por hecho que las antenas están asesinando en el anterior parrafo, porque eso, básicamente, es lo que sostienen los vecinos, y lo que reafirma la locutora del programa, si bien al final, dejan caer el comentario “bueno, no está probado que sean dañinas”. Pero la dañina ya está hecha para la opinión del espectador. Las antenas de telefonía son un peligro. ¡No, no se equivoquen! Sólo las de telefonía. Las de los vecinos que tienen emisoras de radioaficionado con enormes antenas (porque ya que estamos, midamos el daño por el tamaño de la antena) no suponen ningún problema. Demagogia, desinformación e ignorancia a partes iguales.
Vean el documento, y seguimos hablando.
Antes de que empiecen a mandarme hate mail dejo claro que no me estoy riendo para nada de los males de esta buena gente. Entiendo la desgracia, y en cierta manera, entiendo que busquen algo extraño a lo que echarle la culpa. La cuestión no es si hay estudios que dejen claro si las antenas son dañinas, sino lo contrario. No se ha demostrado, y cualquier experto en telecomunicaciones, electrónica, o lo que sea, les dirá que la potencia a la que emiten estas antenas las hace con casi toda probabilidad inocuas. A mi lo que me enerva realmente es el tratamiento sensacionalista que se le da a la noticia. Carne de programas de la mañana


Lo de las antenas, a mi no me haría gracia tener una cerca. Pero eso de ‘matar’...
Vi en el programa ‘redes’ (creo) que están haciendo/harán un experimento en el cual ponen a un montón de ratones de laboratorio alrededor de una antena en círculos concéntricos durante 3 años… toda su vida, a ver si las de más ‘adentro’ tienen más tumores que las de ‘afuera’. A ver si con esto demuestran ‘algo’... si buscas en internet, está lleno de conspiranoias.