Esta mañana, al salir de paseo con mi peque, pasé por mi punto limpio particular, para dejar mis envases y plástico y tetra-packs, cuando me encontré con esta imagen.

No pude resistirme a hacer la foto. Pero aquí no acaba la cosa. Estaba aún admirando las distintas figuras cuando me fijé en un señor mayor, de rasgos orientales, que busacaba en uno de los contenedores. Se dirigió a mí, al verme hacer la foto, y me dijo si quería alguno de los objetos que había retratado. ¡Oh, no!, le dije. Ahí están mejor que en ningún otro sitio.
Está bien que alguien te haga sonreir con sus pequeñas locuras.

