Hay una gran cantidad de personas que siguen refiriendose a la Iglesia de Arucas como “la catedral de Arucas”. Que no, y que no. La única catedral en la provincia de Las Palmas es la de Santa Ana. La catedral es la sede del Obispado, y la basílica es la sede de la patrona (en nuestro caso la Basilica del Pino en Teror). Por muy grande y fastuosa que sea una iglesia esta no va a obtener la categoría de catedral.
Además, la iglesia de Arucas es un edificio de finales del siglo XIX, principios del XX, al contrario de lo que piensa también mucha gente. El estilo viene a ser algo así como neo-neo-neo-neo gótico-colonial-art decó . Vamos, un pastiche, con todo el respeto para los aruquenses.
Cada sitio tiene su arquitectura característica, pero en estas nuestras islas reina el caos arquitectónico allá por donde vayas. El neocanarismo, invención de arquitectos del siglo XX como Miguel Martín, bien aplicado no resulta feo. Claro exponente de ello es el hotel Santa Catalina. Pero cuando lo aplicas a cosas como el nuevo Hotel Costa Meloneras o el Gran Hotel Villa del Conde, me entran ganas de llorar. No es que sean feos, es que son aberrantes.
Otro ejemplo de adefesio neocanarista es el hotel Bahía del Duque, en el sur de Tenerife. Y lo que más me fastidia es que a todo el mundo (sobre todo periosistas y comunicadores pelotas) se le llena la boca diciendo que es precioso, cuando salta a la vista que es un pastiche horroroso.