Cada vez es más sorprendente las sorpresas que nos depara el periodismo judicial, con los más variopintos personajes, esgrimiendo los argumentos más chipirifláuticos, como en esta noticia
El acusado admitió, durante la primera jornada del juicio, ser autor material de los hechos aunque ante la insistencia por conocer los detalles que llevaron al fatal desenlace, el acusado dijo: «no recuerdo casi nada». Y aseguró que sufre «episodios paranoides» y de doble personalidad. «Ese día tenía un monazo que no veas. El coco me dijo que lo matase y lo hice, yo que sé por qué», respondió Luis R. V, ante las preguntas de la acusación particular.
Sin embargo, Canarias Bruta ha conseguido una imagen exclusiva del inductor de los hechos en su huida (y que se joda Está Pasando):

¡Mata a ese hijo de p…! ¡Mátalo! ¡Mátaloooooooooooooooooooooo!
Vete al carajo, Autóctono, así mismo te lo digo. Tengo un peluche de SuperCoco encima de mi cama, ¿con qué carica lo miro ahora? ¿Y si me ordena matar a alguien? O peor aún, ¿y si me ordena ofrecerme para escribirle los editoriales al señor Burns o a llevarle los cafés a Chaves?
(Lo sé, lo sé, está muy feo reírse de la gente con trastorno psico-homicidas).