Ya lo adelantaba Autóctono un par de horas antes de su estreno, y se quedó corto. El programa de la Cristina GarcÃa Ramos, otrora reina de la crónica social discreta en Televisión Española, y que ha venido a escenificar a su tierra aquella leyenda del pájaro espino, que cuando se sabe acabado, se suicida empalándose en una espina mientras canta por última vez, da ascopena. Cristina, más que cantar, da el cante. El programa no hay por dónde cogerlo, empezando por un decorado que parece salido de los programas más rancios de Canal Sur (el que haya visto ese canal alguna vez sabe de lo que hablo), continuando por unos reportajes a pie de calle que dan auténtica vergüenza ajena y unos “concursantes” que han seleccionado con vaya usted a saber qué criterio y entre los que hay un fulano de lanzarote que es el prototipo de personaje que está siempre emitiendo en FM en un bar de cosas de las que ni sabe, una señora de La Palma que desborda buenrrollismo hasta la nausea y un personajazo de Tenerife cuyo mayor mérito es ser popular (supuestamente) en la isla y llevar tatuado el logotipo de Armani en toda la espalda. Y ese individuo representa a la isla de Tenerife en el programa. Cágate lorito.

Y han leÃdo bien, concurso. Porque “Sin secretos” es un debate-concurso. Y dos piedras. Plantean una pregunta, y los “representantes” de cada isla emiten su opinión. Si esta coincide con los datos de la (cuestionable) encuesta, se llevan un punto, el que más punto consiga al final de la temporada, se lleva el gran premio de 10.000 euros (¡¡woooaaaaaa!!).
El tema de estreno, para más inri, fue el pleito insular. Desde la inocente cuestión de “¿Cree que el pleito insular existe?” hasta mamarrachadas como “¿Debe quitársele el “gran” a Gran Canaria?” o “¿Cuál es el mejor carnaval, el de Tenerife o el de Gran Canaria?” durante hora y media aquello iba hundiéndose cada vez más en la mediocridad y el que suscribe junto con un amigo, que estábamos viéndolo en casa, intentábamos encajarnos la mandÃbula cada cuarto de hora con las preguntas y los exabruptos del tal Bolorino (el fulano tatuado), que soltó tantas perlas por la boca que podrÃa hacerse un collar. Todo ello aderezado con unos cortes de vÃdeo en el que unos reporteros supuestamente graciosos salÃan a la calle con unos ejemplares de periódicos ficticios en los que el titular era “a partir de la semana que viene, Las Palmas será capital única de Canarias” en el caso de la salida en Tenerife y “a partir de la semana que viene, Tenerife será capital única de Canarias” en el caso de Las Palmas, o en el que preguntaban en cada provincia como veÃan a los de la provincia de enfrente. Impagable el momento en el que un tinerfeño dice que una de las caracterÃsticas de los grancanarios era “que son un poco gays”.
La GarcÃa Ramos, de los parinazos que cometÃa, podrÃa haberse montado un espectáculo de Disney sobre hielo, y si su presuponible profesionalidad no la obliga a dimitir y volverse por donde vino, este es, sin duda, su suicidio televisivo.
En general, un programa basura en toda regla, que según la prensa cuesta 58.000 euros por programa y del que hay encargados 20. Una vergüenza más a añadir al catálogo de despropósitos de una televisión autónomica, que al igual que la mayorÃa de las del territorio español, son un juguetito en manos de los polÃticos de turno y que jamás debieron nacer.
¿Y qué opina el público de esto? Pues basándonos en las audiencias de la FORTA, estos son los porcentajes de audiencia del programa, además de los anteriores y el posterior al mismo:

Y esta la cantidad de espectadores:

Sin secretos ha obtenido un ridÃculo 6,8% de share, con lo que la apuesta para el prime time de la nuestra se puede considerar un fracaso. Veremos la próxima semana y las siguientes si esa cifra se mantiene o por el contrario sigue en caÃda libre y obliga a los programadores del ente a relegarla a la madrugada o directamente a cancelar el programa.
Para la posteridad, una opinión de, nuevamente, nuestro amigo tatuado bolorino: “La capital de Canarias deberÃa estar en Tenerife, porque el presidente, Paulino Rivero, vive en El Sauzal”. Ahora se entienden algunas cosillas.
Un dato curioso: Si la audiencia de Sin secretos es mala, agüita con la de El Envite, el programa de debate presentado por ese mostro de la comunicación, premio Canarias, que es Carmelo Rivero.

Los datos de audiencia los he sacado de FormulaTV y las gráficas son de elaboración propia.


Según publica Javier G. Gens, cada
basuraprograma de estos nos cuesta 58.000 “leuros” y tienen firmados: ¡¡26!! Me ha dado miedo hacer el cálculo total.