
Tenemos a bien reanudar este Atlas de Cartelerías que ya habíamos completado el año pasado con motivo de los comicios municipales. Y que mejor regreso que el que nos ocupa: repetir con una de las musas del año pasado en el arte de retocarse la cara y no caerse la idem de la vergüenza: Ann O’Ramas.
Agradeciendo de antemano a nuestro lector jose, quien tuvo a bien facilitarnos los enlaces a esta foto y otras, no podemos sino sorprendernos del añadido al montaje ya nefasto y descarado que de por sí supuso el cartel de 2007. A los aires de dama inglesa dados vía informática a su cara, quizá por esconder esos rasgos típicos de maga de Valle Guerra, se añade este año algo que voy a titular como efecto gamba. Si tuvieramos que definirlo, este efecto vendría descrito en la ayuda o manual de cualquier software de retoque canario como reflejo corporal de cualquier turista británico o teutón de tez blanca tras varias horas de puro solajero en cualquier playa del sur. Parece que Anita ha recibido una sobredosis de rayos UVA y se ha quedado más chamuscada que los rescoldos de una fogalera. E insistimos, la foto no está trucada por nosotros, son tal cual ven aqui. En concreto, la foto que hemos recortado para el artículo está sacada en Santa Cruz, distrito de Ofra, a la altura de Miramar. Pero todos los carteles están igual. Juradito.

“Estos de Canarias Bruta son unos cabrones”
Pero es lo que hay. Al fin y al cabo, Anita está viviendo su momentum: siendo alcaldesa de una de las ciudades más importantes de Canarias, y con mayoría absoluta, será la cabeza de Coalición Canaria al Congreso, tras la patada a Mardones (leer penúltimo punto). Así podrá continuar la labor que ha hecho en estos meses, aprovechando la baja de Paulino para presidir Canarias, que no es otra que ejercer de diputada del PP en el grupo mixto. Además, afianzará su posición como líder del partido, ya que tras Paulino, Miguel Zerolo no cuenta tras sus affaires judiciales y Richi Melchior ya está muy mayor. Eso sí, Oramas crecerá como política mientras dejará a Aguere, todo un Patrimonio de la Humanidad, absolutamente descuidada. La actividad parlamentaria exige estar de lunes a jueves (como mínimo) en Madrid y que sepamos Anita no tiene el don de la ubicuidad. Menos mal que su lacayo y posible sucesor, el no tan joven Fernando Clavijo, guardará el fuerte en sus largas ausencias.
Entre tanto, que alguien le pase una manita de body milk a los carteles que no hayan puesto todavía. Por decoro e higiene visual.
No será muy distinto a lo que hacía Elfidio “El Pandereta”, dedicado a sus sabandijos y dejando de lado La Laguna. Pero ojo, que la Nani Enramas (que decían en “Sancha y Quijota”) tiene más costumbre de pasearse y saludar.