Ahora lo entiendo todo. Si, la visión de conjunto me ha aclarado muchas cosas. Que homosexuales puedan casarse, que transexuales puedan cambiarse el nombre en el carné, que las operaciones de cambio de sexo pasen por la Seguridad Social… todo venía dado por un motivo: ¡ser mujer es un chollo en nuestro querido país! No sé cómo aún quedan hombres. Debe ser que aún no se han dado cuenta de la que les está cayendo. No fue suficiente con la Ley contra la violencia de género, en la que la mujer consigue el divorcio en dos días, quedándose con la casa, el coche, los niños y deja al hombre debajo de un puente. Ahora, con la Ley de Igualdad, las mujeres nos quedaremos con sus puestos de trabajo por ley, no por méritos. ¡Es una maravilla!
¡¡Despierten de una vez!! ¿Por qué sólo se hace caso al feminismo radical que pone en boca de TODAS las mujeres cosas que NO pensamos? ¿Por qué ese miedo a enfrentarse a ellas por parte de los políticos? ¿Por qué esa manipulación en los medios de comunicación? ¡Es tan humillante…!
Estoy hasta el moño de leyes que se dictan en mi nombre (como mujer que soy) que no sólo no sirven para atajar problemas sino que encima los multiplican. No me gusta que paguen justos por pecadores. ¿Desde cuando se considera “igualdad” el hecho de que para proteger a una mujer se perjudique a nueve hombres? Pues no lo entiendo. Ya con la Ley contra la Violencia de Género (una aberración inconstitucional EN SU APLICACIÓN, a mi entender) el hombre pierde sus derechos fundamentales. Pues con la Ley de Igualdad, ni te cuento. Es el hombre quien tiene que demostrar su inocencia en todos los casos, tanto de maltrato, como de discriminación y/o acoso y… quien hace la ley hace la trampa, con lo cual, cualquier mujer con dos dedos de frente, o “bien aconsejada” puede hundir a su pareja, jefe o lo que sea.
Además, ¿cómo voy a fiarme de una jefa o representante política si no estoy segura de si está en ese puesto por méritos o por cumplir la paridad? Si me conceden un puesto de trabajo, ¿cómo puedo estar segura de que soy quien más lo merecía? ¿Puede haber quedado fuera algún hombre con más meritos pero con la desgracia de haber nacido varón? ¿Especificarán en las notas de las oposiciones a partir de ahora los puestos concedidos “por caridad”, digo “paridad”?
Son tantas y tantas las preguntas que me hago que darían para muchos artículos más y es tanta mi indignación que mejor no sigo escribiendo, porque me enciendo y no respondo.


Estoy de acuerdo contigo Pino. Flipé cuando supe que las penas por maltrato contempladas en la Ley contra la violencia de género eran superiores para los hombres por el mismo delito. No sé en qué habrá acabado eso pero si el T.Constitucional no lo tira abajo, es para irse mudando de país…
Y lo de la paridad es algo absurdo. Creo que es mejor poner más medios para que la mujer pueda denunciar casos de discriminación por razón de sexo, juicios rápidos y sanciones a empresas u organismos efectivas, que obligar a tener x número de mujeres en plantilla.
Quizás estas leyes se deroguen en un futuro próximo, cuando se haya creado la culturilla de la “paridad”, pero creo que es mejor educar desde pequeños que imponer por ley medidas que, como dices, crearán necesariamente injusticias contra algunos hombres.
Aún así, por lo menos tenemos un Gobierno que se ha mojado en estos temas y los ha puesto en el “candelabro”. A ver a qué nos lleva esto…