Se cargaron la Cruz de Piedra a la entrada de La Laguna, un monumento histórico que hay en una rotonda muy destacada y francamente es una putada de las grandes. Pero al margen del hecho, nótese la calidad de la redacción de nuestro periódico favorito sobre la noticia.
Cuatro jóvenes con disfraces alusivos a Halloween y que se comunicaban en idioma extranjero destrozaron ayer…
Vamos a ver, ¿como que “idioma extranjero se comunicaban”? No se si don Pepito habra redactado la noticia o habrá puesto al becario de turno, pero la expresión en sí es para echar cohetes. Lo normal sería que se dijera que “hablaban en lengua extranjera”, pero dado que hablamos de vandalismo en Halloween, lo mismo le quería dar un aire tétrico. Aunque si esta crítica quizá es un poco semántico-talibana, agárrense los machos con lo que rememoran sin venir a cuento…
Los agentes no tuvieron la suerte del jefe de la Policía, Eulogio Antonio Hernández Arvelo, y el sargento, Antonio Reyes Estévez, allá por 1962, con los dos jóvenes ebrios que tiraron al suelo dos brazos de la Cruz. Dichos policías no se dieron por vencidos y llevaron a cabo una investigación [...] Los dos jóvenes eran de Las Palmas.
Agüita compadre. El misterio resuelto por Hernandez “Hutch” y Reyes “Starsky” en las calles de La Laguna a la caza de los pérfidos canariones borrachos. Y menos mal que los de ahora hablaban en guiri, porque si no, rianse ustedes de las especulaciones y los editoriales que nos esperaban.
¡Que cruz!
Entiendo que en la noticia resulta relevante el hecho de que los tipos fueran disfrazados en plan Halloween y que hablaran una lengua extranjera. Ahora bien, habría que ver que habrían publicado los periódicos (y no sólo el susodicho) si los hechos hubieran ocurrido el día de la romería de San Benito, y los responsables tuvieran acento de, por ejemplo, La Orotava; y fueran vestidos de magos. Habrían destacado esos detalles? A mí me da que no…