Ayer saltaba la noticia más rocambolesca que recuerdo sobre un recuento electoral en los últimos años. Cito la nota de prensa original reflejada por varios medios:
El Partido Popular (PP), que el domingo consiguió un senador por Tenerife, en la persona de Antonio Alarcó, y lo perdió el jueves con el recuento de los votos de los residentes ausentes, lo ha vuelto a recuperar este sábado tras una nueva revisión de las actas del voto en la isla de Tenerife. Este cambio se ha producido tras detectarse errores en varias mesas que llevaron a nuevos recuentos de los votos de los residentes de Tenerife y que han dado un nuevo vuelco al resultado de los datos que se dieron a conocer el jueves. [...] El primer recuento de los votos de los residentes ausentes dio como tercer senador por Tenerife a Ricardo Melchior (CC), presidente del Cabildo de Tenerife, en detrimento de Antonio Alarcó (PP), vicepresidente del Cabildo de Tenerife, y la diferencia de votos en este caso, a favor del nacionalista, fue de 229 votos. Tras los recuentos que comenzaron a las 10.00 horas del viernes y terminaron en torno a la una de la madrugada de este sábado, Antonio Alarcó superó en 170 votos a Ricardo Melchior.
Fuerte mosca tendrá Ricardito. Como me comentaba un amigo, curioso era ver como el Señor de los Tranvías celebraba su acta de senador el viernes gracias al voto de los canarios que emigraron para salvarse del hambre, el de sus hijos y el de sus nietos. Grandes ramos de flores eran enviados al despacho de la presidencia del Cabildo, sito en la Plaza de España (irónico dirección) y numerosas llamadas de felicitación saturaban sus líneas. Este señor, que llegó a decir que había que poner a los inmigrantes en la puerta de Moncloa, o que, por culpa de los que vienen huyendo del hambre, la Sanidad se satura tanto como las listas de acceso a una VPO, que aumentan el paro, que destruyen nuestra identidad y que aumentan la delincuencia, ponía el viernes rumbo a Madrid por segunda legislatura consecutiva, asegurándose una buena pensión.
Pero, además de las múltiples impugnaciones del voto exterior llevadas a cabo por interventores del PSOE y del PP en el recuento provincial hecho en el palacio de Justicia de Santa Cruz, al llegar a Madrid las actas de todas las mesas, los votos recontados del Senado en ellas NO cuadraban. Por lo que, una vez más, queda en entredicho el papel de los representantes de la administración que, contratados por el Estado a través de la Delegación de Gobierno, deberían vigilar el proceso de escrutinio y que, en su mayoría, era gente más inexperta que los interventores y apoderados de los partidos, cosa que se aprovechaba para colar algún gol.

Con perdón de nuestros lectores, que se joda.
Así que este recuento madrileño ha dado la victoria a Alarcó en el descuento. Esto solo demuestra que el voto de los ausentes canarios es un pucherazo en toda regla. ¿Cómo es posible que el voto de la emigración española en TODAS las provincias dé con mucha diferencia al PSOE como ganador sobre cualquier otro partido, salvo en la de Santa Cruz de Tenerife? Es más, ¿como es posible que en Cuba, país que tiene cortadas las comunicaciones con el exterior, Coalición Canaria reciba el 100% del voto escrutado o haya más de un 75% del mismo en Venezuela? Sin duda, el método de votación española en el exterior, que es por correo, resulta más penoso que el venezolano en España. Al votar por correo, basta con comprar al cartero. Y si no, se puede inyectar dinero al asociacionismo emigrante pagando sueldos de aquí a gente de allá para que engrasen la maquinaria. O directamente al votante.
El PSOE, ganador en el exterior, propone reformar la Ley Electoral para que los emigrantes tengan sus representantes por circunscripción exterior y no es mala idea. Que los nietos de uno que se fue en el 46, que no paga impuestos aquí y que quizá nunca pise tierra española decida mi Gobierno no es algo que me agrade mientras los inmigrantes que sí aportan a mi Seguridad Social el pasado domingo se quedasen con las ganas.
El tema es que tal y como están las cosas ahora en España nadie se preocupa de los que estamos fuera. Nadie quiere saber porqué nos hemos ido, porqué hay gente que se quiere ir, porqué hay gente que no quiere volver y que queremos de nuestro país cuando volvemos de vacaciones o para instalarnos definitivamente.
Muchos partidos hicieron propuestas para los emigrantes en sus programas y muy pocas eran coherentes…Así que bienvenida sea la idea del PSOE.