En ocasiones ocurren cosas que sacan lo mejor de las personas en los momentos más complicados. Éste es el caso de Jorge González, un joven ganadero palmero que tenía la necesidad de vender varias ovejas porque tenía que renovar su cabaña para continuar con su explotación. Al no encontrar un comprador justo (el precio real por cabeza oscila sobre 60 euros y sospechosamente sólo le ofrecían 30), decidió regalar esas 25 ovejas, de entre 20 y 25 kilos de carne cada una, a Cáritas Diocesana de Tenerife. Las ovejas fueron sacrificadas y preparadas en diferentes lotes, en cuatro “cuartos”, en el matadero insular del Cabildo de La Palma, que no cobró por estos servicios. El ganadero, que no quiere ser protagonista, se limitó a declarar lo siguiente:
Estoy cansado de que a lo mío le pongan precio otros; que se intenten reír de mí los especuladores. En la vida, aunque también me hace falta, no todo es el dinero. Yo hago inversiones fuertes para que luego se intenten reír de mí. Prefiero que la carne se la coma gente con necesidades; darles un día de alegría a un montón de personas. Ese gusto no me lo quita nadie.
Ole tus cojones Jorge, olé tus cojones.
Gracias Esther por el chivatazo


Reitero. Olé tus cojones!