De la triada de obsesiones de Pepe Rodríguez, el editor/director/propietario/ideologo del periódico El Día (la voz de Canarias, según él) una de ellas siempre me ha resultado muy curiosa, por el hecho de que, de darle el gusto al pureta, poco o nada cambiaría, y el buen hombre se encontraría con un hueco enorme en sus preocupaciones vitales, lo que podría llevarle a una depresión, cosa que, por supuesto, lamentaríamos profundamente.
Me refiero a la capitalidad única de Canarias en Santa Cruz de Tenerife. Como sabrán, Santa Cruz de Tenerife ostentó la capitalidad del archipiélago durante un breve periodo de tiempo, hasta que en 1927 un decreto de Primo de Rivera declaró la capitalidad compartida entre Gran Canaria y Santa Cruz de Tenerife. Pepe Rodríguez siempre ha sostenido que la capitalidad única debería estar en Santa Cruz de Tenerife, puesto que es la capital de la isla más grande, con más población, con más bellezas naturales (vaya a saber usted que tiene que ver esto), con la gente más guapa y el tranvía más chachón.
¿Y por qué no? Yo votaría por darle la capitalidad a Tenerife, si ellos quisieran (aunque supongo que a la mayoría de tinerfeños se la sopla). Así habría una razón más para (como diría mi abuela) restregarle por los besos el hecho de que tener la capital de un sitio no significa absolutamente nada. En la capital administrativa estaría, evidentemente, las sedes de la administración, pero aparte de eso, poco más. Las sedes de empresas (sobre todo las privadas), esas que tanto reclama nuestro editorialista preferido, dudo que se movieran por ese detalle. Si no, fíjense en que cada vez más empresas mueven sus sedes de Madrid a Barcelona (y no me refiero sólo a la CMT).
Y digo más: Si nos fijamos en el otro lado del charco, tenemos dos ejemplos sobre la importancia relativa de las capitales: La capital de Brasil es Brasilia, una ciudad construida a finales de los 50 para servir de capital administrativa. Sin embargo, la ciudad más grande y reconocida del país es Sao Paulo. En Estados Unidos de América el caso de las capitales es todavía más curioso. La capital del estado de Nueva York NO es Nueva York, sino Albany, una ciudad con menos de 96.000 habitantes, frente a los 8,2 millones de la ciudad de Nueva York. Lo mismo con California, cuya capital, Sacramento, tiene poco más de 400.000 habitantes, frente a los 3,8 millones de Los Angeles.
Así que, francamente, que se pete la capital, si eso le hace feliz, que quieren que les diga.
La capital de Canarias debería estar en Arico, con el Parlamento justo encima del vertedero insular, así tendríamos toda la basura bien juntita, ¿a que a Pepe Segura no se le ocurrió eso cuando ideó el P.I.R.S.? Pepe ven p´Arico que te vamos a dar queso.