Estimado señor Strauss-Khan, estimado señor Zoellick:
Les invito a que, antes de emitir sus próximos informes de pronóstico en relación al desarrollo de la actual crisis económica, se den un paseo por Santa Cruz de Tenerife y observen cosas como ésta.
“Desde las ocho de la mañana para que te den con la puerta en las narices”. Expresiones como ésta se mezclaban en ese gran murmullo de cientos de personas que no pudieron ser atendidas ayer por los empleados del CD Tenerife, con el fin de obtener un lugar fijo donde poder ver la próxima temporada en el estadio al conjunto chicharrero de nuevo contra los mejores del país. Y eso pese a que la entidad que preside Miguel Concepción dobló esfuerzos para acoger sin interrupciones durante 34 horas a los 2.500 aficionados que sí se marcharon a casa con su abono en el bolsillo. Ni el calor ni las incomodidades de los aledaños del Heliodoro Rodríguez López pudieron con la ilusión de una hinchada blanquiazul que no está dispuesta a dejar escapar la oportunidad de estar junto a su equipo en la temporada del reencuentro con la elite. La noche fue larga para todos menos para los propietarios de los bares del entorno, que hicieron su agosto y acabaron con todas sus existencias de agua.
Considerando que el abono más barato para los que lo compran por primera vez este año ronda los 400 euros, y considerando además que la isla cuenta con más de 111.000 personas en paro, resulta esperanzador este feroz estímulo del consumo.
Suya afectísima, Perplejita”.
PS: y con este post dan comienzo los actos del día de la demagogia. Sí señor, cada cual con su dinero y con su tiempo que haga lo que le dé la gana. En eso, de acuerdo. Pero perdónenme si les digo que algo no me cuadra. Que me dicen por un lado que cuando empiecen a expirar las prestaciones por desempleo se va a armar la de Dios es Cristo, pero luego veo colas de doce horas para asegurarse un asiento en el estadio. Y les aporto, cómo no, la magistral reflexión de mi santa señora madre: “Y seguro que más de uno de ésos que está ahí, luego le parece que los libros del colegio son caros”.


Perplejita… pues para celebrar el Día de la Demagogia, te has lucido.
Parece que la crisis es gorda, pero aún estamos lejos del pan y cebolla de nuestros abuelos, así que hay dineros para tirarlo en el estadio, para gastar en condones, echar gasolina e irse una semanita a un apartamento del sur.
Por otra parte, tu santa madre tiene mas razón que una santa. Yo también he oido por mis propias orejas estos días a una madre quejarse del precio de Huelva.