Por primera vez, nos enfrentamos a la verdadera fuerza de la energÃa nuclear, fuera de control.
Mikhail Gorbachov (dirigiendose a la población rusa)
A la 1.53 de la mañana del 26 de Abril de 1986 las alarmas sonaron en la central nuclear de Chernobyl. Una serie de errores en cadena condujeron al peor desastre que ha vivido el hombre desde que la energÃa nuclear empezó a ser explotada a mediados del S. XX. Durante diez dÃas el reactor número cuatro de la central nuclear no dejó de arder. Y mientras ardÃa se transformó en una enorme nube radiactiva que aún sigue activa. La IAEA en su informe sobre el Foro de Chernobyl 2003 – 2005 estimaba en 50 el número total de muertes. De esas 50 muertes, 28 tuvieron lugar durante los 4 meses siguientes a la catastrofe. Eran la primera brigada de bomberos que acudió a sofocar las llamas, _“se fueron sin los trajes de lona; se fueron para allá tal como iban, en camisa. Nadie les avisó; los llamaron a un incendio normal”, nos cuenta Liudmila Ignatenko, viuda de uno de ellos y de la que podemos leer un testimonio completo en el libro Voces de Chernobyl que sale hoy a la venta en toda España, escrito por Svetlana Alexievich y que recoge varios testimonios de distintas personas que vivieron la catástrofe en primera persona. Según el mismo informe se espera que fallezcan a lo largo de los años un número apróximado de 4000 personas debido a los cánceres que pueden desarrollar por haber estado expuestos a la radiación. El IIPNW presenta un contra-informe en el que desmiente todas las cifras que presentan las organizaciones como la IAEA (todas ellas adscritas de un modo u otro a la ONU) y hablan de unos 200000 muertos, que avalan también organizaciones como Greenpeace Europe . A estos doscientos mil muertos hemos de añadir los que han sufrido cáncer pero no han muerto, las mutaciones genéticas en embriones en desarrollo, los problemas de reproducción, las cataratas, los cánceres (tiroideos y leucemia sobretodo), problemas coronarios, la movilización de una población de unos 50000000 de habitantes de la zona de exclusión que se decretó tras la catastrofe, las tierras inservibles, las cosechas y agua contaminadas y un largo etc. Pero más allá de la tragedia que supone la muerte de una o doscientas mil personas, más allá de la tragedia que supone el exilio forzado de tu hogar, más allá de la pérdida de una de las regiones económicas más boyantes en Europa del Este tenemos que asumir el debate energético que ya hace tiempo vienen anunciando diversas organizaciones.
¿Es la energÃa nuclear la respuesta a los retos energéticos que se le presentan a la humanidad?Según diversos estudios si seguimos el nivel de crecimiento actual las reservas de petróleo, nuestra principal fuente de energÃa, empezarán a agotarse en unos 50 años aproximadamente. Las reservas de gas natural en unos 100 años. Y las de carbón en unos 300 años.
La carrera atómica surgió del conflicto no resuelto derivado del fin de la Segunda Guerra Mundial entre EE.UU y la URSS. En sus aspiraciones por erigirse en potencia nuclear mundial los dos paÃses compitieron tanto en el terreno armamentÃstico como en el energético para llegar los primeros a la meta (y aún no sabÃan ni saben, que la meta es el camino). Esta carrera fue, la que a la larga, causó la catástrofe que supuso el accidente de Chernobyl, a la que no hemos de tomar como paradigma de central nuclear, ya que, como señalan todos los estudios fue mal diseñada y construida, con un reactor obsoleto sin garantÃas mÃnimas de seguridad y fue puesta en funcionamiento sin una adecuada formación de los operarios. Fue precisamente un control de seguridad el que originó el incendio que derivó en explosión.
¿No serÃa mucho más inteligente (y pensando en el largo plazo como dirÃa el Sr. MartÃnez) invertir dinero en energÃas renovables no contaminantes antes de sobrepasar el punto de no retorno (si no lo hemos sobrepasado ya)?. La energÃa eólica, la solar, el carbón blanco, el hidrógeno, opciones hay muchas. Solo hemos de estar dispuestos a invertir en ellas.
Se puede decir, y en relación a lo ocurrido en Chernobyl, que todas las centrales nucleares que hoy en dÃa estan en funcionamiento son seguras, que son sometidas a estrictos controles de seguridad. Es una energÃa barata, en relación a la cantidad ingente de energÃa que proporciona una pequeña cantidad de materia prima, emite pocos contaminantes a la atmosfera (pequeños purgados del sistema que liberan pequeñas dosis de radiación). Pero de lo que no suelen hablar los promotores de dicha energÃa es de los residuos, sobretodo de los residuos de alta actividad. Y para muestra un botón, la vida media del plutonio-239 es de 24400 años, la del plutonio-240 6600 años y la del neptuno-237 es de 2140000 años. Estos tres elementos son residuos directos derivados de la explotación de energÃa nuclear.
Enlaces de Interés:
IPPNW International Physicians for the Prevention of Nuclear War, Chernobyl Nuclear Desaster”, IAEA International Atomic Energy Agency, Elena Filatova recorre Chernobyl
