¡Ay, si supieran ustedes lo que se pierden!. Verán: resulta que tenemos un formulario de contacto que sirve para, como su propio nombre indica, ponerse en contacto con los redactores del weblog. Quité hace tiempo la dirección de correo electrónico directo para evitar a la gente que se dedica a mandar copy&paste y notas de prensa en plan spam con adjuntos de 6 megas a todo blog viviente, y el formulario nos sirve como “filtro”. Se puede contactar con todos nosotros, pero evitamos a los que van repartiendo notas de prensa cual caramelos en la cabalgata de navidades.
Y es precisamente a través de ese formulario por el que nos llegan ambrosías que jamás imaginarían. Bueno, si. Los que tienen el DVD del podcast de Canarias Bruta pudieron saborear una muestra de las cosas que nos llegan: curriculums de gente pidiendo empleo, solicitudes para saber el saldo de la cuenta corriente, amenazas, dramas personales, peticiones de matrimonio … cualquier cosa que se imaginen, nos ha llegado; y eso que ya no sé cuantos avisos poner para que la gente que llega despistada se dé cuenta para que sirve el formulario.
Por supuesto, nos llega feedback sobre los artículos y las anotaciones del weblog, como es el caso que van a ver. Hace unos días hablé sobre la oposición a la prisión provincial por parte del Gobierno de Canarias y los habitantes de Juan Grande. Hace un rato, nos ha llegado el siguiente comentario:
Asunto del mensaje: chicharro malo
Mensaje: ke pongan la prision en tenerife… o es ke para eso no se oponen ustedes ahora…???
ponle humor tambien a tu isla ke a la GRAN CANARIA ya le pones bastante!!! sois canarios gracias a esta isla ke lleba su nombre…
chicharrero tenias ke ser…
Con esto, se aclara más algo que ya tenía claro: que en la isla en la que vivo también hay anormales con acceso a Internet.
Sobra decir, porque se ve en la anotación, que lo escribí yo, y que vivo en Gran Canaria. Aunque tampoco cambiaría mucho si fuera chicharrero, o lagunero, palmero, conejero o legañoso.


A veces se ven unas cosas tan bizarras… Como diría el Luisma, “doy fe”.