Las dos lineas de actuación eran: me pegan y soy homosexual. Habíamos descubierto que estos dos ejes eran los que siempre funcionaban en audiencia y por tanto los exprimíamos. Con variaciones, con matices, con efectos colaterales. Y con el tiempo fuimos subiendo de tono.
A veces, un suceso impactante centraba la atención durante unos días y entonces aparcábamos palizas y gays para instalarnos en el hecho trágico. Y lo diseccionábamos hasta que no quedaba NADA por contar.
Esto es un extracto del libro Mírame Tonto de Mariola Cubells. ¿De qué habla? Del programa La Guagua de la Televisión Canaria, en el que la autora trabajó durante una temporada.
Más en CaspaCanaria. Para alucinar un rato.
Es típico de las televisiones, no sólo de la TVAC. Me da que en la carrera de periodismo la asignatura sobre sensacionalismo tiene más créditos que la de ética…
Quiero ese libro!