Qué mejor que un baño, o una ducha, de multitudes cuando las cosas no vienen tan dadas como venían antaño. Ayer, la jet-set coalicionera se reunió para frotar en repetidas ocasiones la espalda de Adán Martín, eligiendo románticamente San Valentín para tal menester. Hubo ausencias destacables, seguramente todas muy lamentadas, tanto por los que estaban en el homenaje como por los que se lo perdieron. Pau [yo le llamo Pau porque es un chico dorado] se encontraba paseando su ahora límpida mirada en las lejanas y hermanadas tierras venezolanas y presentando páginas webs para emigrantes; Miguel Zerolo, se comenta, se había dado un saltito a Madrid (tal vez abrumado por las muestras de amor chavesiano); Ricardo Melchior estaba en un acto del Círculo de Empresarios del Sur de Tenerife. Dicen que Ana Oramas estaba también en ese acto, pero viendo su cartel electoral, me inclino por pensar que es que tenía que estar en casa a las 10.
Cuentan los que lo vivieron que allí hubo videos emotivos, palabras entrañables y discursos inacabables, todo ello en el bonito ambiente que suele acompañar a los que no cuentan con muchos apoyos para presidir Cajacanallas Cajacanarias, pero a pesar de eso siguen siendo muy queridos.

Love lift us up where we belong / Where the eagles fly on a mountan high…
La foto es idónea. El cartel de Ana Oramas por la autopista casi provoca un desenlace fatal. Un saludo!!