Está claro que España no ganará el Mundial y aún es pronto para saber si superará la fase inicial. (…) España, desde luego, no es candidata a ganar el Mundial y volvemos a las andadas. Del Bosque ha destrozado la selección, lo mismo que Guardiola ha destrozado este deporte, convirtiéndolo en una competición de fútbol sala.
El autor de semejante oda al paletismo como filosofía vital (porque hay que ser muy brutito para hablar en esos términos de Guardiola o de Del Bosque, imagino que este señor a Clemente lo tendrá en un pedestal) fue, cómo no, Andrés Chaves, el 23 de junio pasado. Ayer, por razones obvias, tuvo que envainársela el amigo Andrés, cosa que le honra, porque siempre es un gesto digno de loa reconocer los errores:
Me tendré que comer, una a una, mis palabras, cuando tras perder contra Suiza y ganar
malfrente a Honduras, puse como un zapato a Vicente del Bosque y a la Selección Española de fútbol. El fútbol es cada día más maravilloso, por lo imprevisible. Del Bosque no sólo es un caballero, sino uno de los grandes entrenadores de nuestro tiempo. Y la Selección Española es un equipo de leyenda, que muy probablemente se proclamará campeona del mundo esta tarde, en Johannesburgo.
Esto, no obstante, no te libra, Andrés, de que esta pequeña Perplejita te dedique, con cariño, un editorial de Peter Griffin:
Ayer, terminado el partido, me di un garbeo por Santa Cruz, la ocasión lo merecía. Y si bien es cierto que no los conté uno por uno, yo juraría que allí había más gente celebrando que en las manifestaciones independentistas de Tenerife y Gran Canaria juntas. Pero ya les digo, lo mismo me equivoco, porque no me puse a contarlos. Para contar estaba yo, por otra parte.
El Yayo no está en edad de disgustarse, así que ha optado por conjugar esta portada:

con este editorial:
Decimos esto porque la euforia de las banderas españolas durante estos días también se producía en tiempos del general Franco con los éxitos futbolísticos de algún que otro equipo español. Esta explosión de pretendido patriotismo rojo y gualda en Canarias no significa nada. Es una niñería pasajera, pero no un sentimiento profundo.
y, como diría de nuevo Peter Griffin, “todos tan contentitos”. Menos los de las Juventudes de CNC que habían montado una super campaña anti-Selección y mira, qué decepcionados. Estarás contento, Andrés Iniesta.
Cuando lo de El Día se estudie en las Facultades, será troncal y tendrá mogollón de créditos, ya lo verán.
Porque llevará muchas clases explicar cómo un periódico descendió a semejantes niveles de inmundicia como los que alcanzó en su editorial del pasado sábado el señor Burns, increíblemente cabreado porque una jueza le sobreseyera la denuncia que presentó contra Teresa Cárdenes, ex subdirectora de La Provincia. De la jueza escribió este sujeto lo siguiente:
Antes, ninguna miembra del cuerpo judicial vivía amancebada con un sujeto ruin, fracasado y resentido, que intenta ridiculizar a diario a José Rodríguez. Lo intenta, pero no lo consigue. No puede porque José Rodríguez siempre ha sido una persona respetable que nunca ha regentado, por ejemplo, un bar de dudosa reputación, ni mucho menos ha metido en su casa a una barragana. En cualquier caso, no nos duele ese sujeto que pronto caerá preso, pues en breve estará listo un informe técnico que hemos encargado sobre sus burlas a nuestro editor. Entonces no lo podrá salvar ni su más fiel amor. Lo que realmente nos duele es que una señora vestida con la toga de jueza (…) dicte sentencias por la vía de la emosión (SIC). Pensábamos que las barraganas, las antaño consentidas queridas de los curas o los seminaristas fracasados, eran un asunto del pasado. Parece que nos equivocamos.
Lo que significa “barragana” bien lo explica el DRAE y hasta la Wikipedia. Y yo se lo he oído a no pocos mayores como sinónimo de puta. En El Día hace tiempo que el editorialista sustituyó la tinta por la mierda líquida que le supura el cerebro, y así nos da estos editoriales. Mi solidaridad con los periodistas bajo su mando que tragan carretas y carretones para seguir pagando las facturas.


Ay, qué mal perder tienen algunos. Menos mal que Del Bosque no da tan mal ejemplo a la juventud.