
Ocho meses después de la publicación original de este post, he tenido acceso al video del capítulo de la serie al que se hace alusión en el contenido. Por su interés (por lo menos yo lo creo así), he decidido reeditarlo incluyendo el video.
Atención especial al cuarto video.
Últimamente vengo observando una tendencia/moda que me irrita de manera especial. No es ni más ni menos que la traducción de cantidades en dólares a euros de manera compulsiva en diferentes medios de comunicación.
Premios, subastas, sueldos, precios… nada escapa a esta tendencia, haciendo de la calculadora y de las últimas cifras del mercado de divisas herramientas imprescindibles en las redacciones de todos los medios.
Si se subasta un pelo de Elvis Presley por 20.000 dólares, en seguida se ponen los redactores manos a la obra para ofrecernos la información con su equivalente euros. Que Paris Hilton sale de compras y se gasta una pasta en lencería, ahí tenemos a los redactores haciéndonos la vida un poco más fácil dándonos la cifra exacta en la moneda europea.
Les recuerdo a todos ellos que la conversión euro/dólar y viceversa no es constante, y que cambia a diario en el mercado de divisas, al contrario que la conversión (no menos irritante) euros/antiguas pesetas.
Este apunte parece innecesario ya que hasta ahora estamos hablando de noticias puntuales que ofrecen el valor equivalente en el momento de publicar la noticia, pero todo tiene su porqué.
Esta mañana de sábado mientras veía una de estas series americanas de TV en Cuatro, me empecé a poner de los nervios cuando los protagonistas (repito americanos) hablaban del precio de una consumición en la cafetería de la empresa en EUROS.
Euros para arriba, euros para abajo… pero no acaba ahí la cosa. Avanzando en la trama, uno de los protagonistas se compra un traje de Armani Collezione por, adivinen, mil quinientos euros.
La cosa tampoco acaba ahí. Ahora viene lo bueno. El del traje, recibe dinero prestado de un compañero de trabajo, concretamente cien euros y, justo cuando se dispone a devolverlos, podemos ver entre sus manos completamente desplegado un bonito billete de cien pavos americanos de pura cepa emitidos por la Reserva Federal al tiempo que escuchamos AQUÍ TIENES LOS CIEN EUROS QUE ME PRESTASTE.
Sin entrar a valorar la conversión uno a uno euro/dólar, sólo un último apunte. A los dobladores, decirles que se dejen de tonterías y dejen los dólares tranquilos, y a los periodistas decirles que, si tanta ilusión les hace convertir a nuestra continental moneda las cifras que vienen de la tierra del Tío Sam, utilicen una formula del tipo: xxxxxx dólares que a día de hoy serían unos yyyyyyy euros.
Gracias.
Charlie
Efectivamente, es bastante desconcertante que te hablen de euros en una serie americana. Lamentablemente es una tendencia (la de hacer más familiares las situaciones cotidianas) que parece en auge. Hace algún tiempo vi un capítulo de Will & Grace, emisión española, en el que los protagonistas hablaban de dar paseos por Chueca y hacían bromas sobre locales del barrio madrileño. En ese mismo instante decidí que ya no valía la pena serir viendo ni escuchando. ¡Viva la V.O.S.!