Asi como ayer Miguel escribió un artículo recordando el paso del Delta en Canarias, yo me voy a permitir la osadia de relatar mi experiencia hoy justo un año después.
Tal dia como hoy en 2005 Delta ya habia azotado las calles de la zona metropolitana y suroeste de Tenerife dejando un devastador resultado: cientos de arboles caidos, mas de 20 torretas de luz dobladas como si fueran chicle, fango, asfalto roto, piedras, alcantarillas reventadas y cientos de miles de personas sin luz, una de las cuales era yo. Aunque habiamos hecho alguna provision de pilas, la tormenta nos pillo en bragas. Y es que, aunque se desalojaron colegios, institutos y universidad al mediodia del dia anterior, la gente siguio con su actividad durante la tarde, lo que derivo a que mucha gente quedo encerrada en instalaciones publicas y privadas.
En el dia despues, todo era confuso. Salvo Radio El Dia, faro de aquellas noches sin fin, no emitio ninguna radio con lo cual no podiamos tener informacion necesaria para esos momentos. Ademas, donde yo vivo el agua proviene de pozos que necesitan de un motor para sacar agua asi que, cuando los depositos se secaron, hubieron muchas horas sin agua. La Refineria, siempre criticada por sus gases vertidos a la ciudad, se portó como nunca dando KW a la capital para que los servicios basicos se mantuvieran en pie. Los teléfonos y los moviles se terminaron colapsando dado el alto trafico de llamadas y mensajes en busca de la situacion del familiar y del amigo.
En definitiva, una vuelta al pasado inmerecida e inesperada. Estos dias los informativos preguntan muchas cosas: como lo vivimos, que sentimos, donde estabamos, que nos paso…pero muchos pasan por alto la pregunta vital y necesaria que aun muchos nos hacemos:
¿De quien fue la culpa?
Yo tampoco lo sé, lo que no voy a a cargar las tintas pura y exclusivamente sobre Unelco-Endesa, porque al fin y al cabo los culpables de ese desastre posterior al fenómeno meteorológico tienen nombres y apellidos.


La negligencia de Unelco-Endesa en el mantenimiento de sus instalaciones está para mí bastante clara, pero como bien dices no son los únicos responsables; por encima están las administraciones que les han permitido hacer lo que les de la gana. Y se me revuelven las tripas al acordarme de Zerolo y La Menina prácticamente llamando a la rebelión popular contra Unelco hace un año a través de las ondas de Radio El Día (cierto que era la única emisora que informó, aunque el negocio que hizo con los SMS tuvo que ser brutal, y naturalmente no se leían todos los que llegaban…). Y más se me revuelven pensando en la gente de a pie que decía que Zerolo era el alcalde del pueblo, algo así como una Evita Perón en versión chicharrera… Mejor no sigo, que de lo contrario puedo acabar en urgencias.