Día tras día ese periódico, en el que las instituciones democráticas canarias ponen su confianza para canalizar buena parte de su publicidad institucional, viene haciendo consideraciones insultantes para una parte de los canarios y sosteniendo posturas políticamente inaceptables desde el punto de vista constitucional. Mientras, la clase política tinerfeña asume con absoluta pasividad los desmanes y salidas de tono de los editoriales de El Día.
[...] Es de esperar que las instituciones, especialmente los partidos democráticos, sean capaces de responder con contundencia a tales desmanes que no hacen más que envenenar las relaciones entre los canarios. Hasta ahora sólo hemos transmitido a nuestros lectores las posiciones de El Día, pero ayer su línea editorial rebasó los límites que la prudencia nos ha marcado.
Contundente editorial de Canarias7 de hoy. Ya era hora que alguno de los grandes medios de las islas dijera algo sobre el temita. Y es que, si bien queda claro que el editorialista de El Día, que es, sin duda, quien ud., avispado lector, cree que es, utiliza sus editoriales para provocar y hacerse notar (consiguiéndolo notablemente en la mayoría de los casos) lo de ayer, dándole cancha a Cubillo (quién encima firma como líder del brazo político del MPAIAC y ¡olé!) merce, más que sea, una reflexión sobre por qué las instituciones de este archipiélago siguen apoyando ese periódico a base de publicidad oficial (en la que, por cierto, se mueve muchísima pasta).
Y a todas estas, ¿donde coño está José Manuel Soria?, porque para comentar noticias de La Provincia o del Canarias7 siempre está pronto.