Como decíamos ayer, hoy nuestro periódico de humor favorito ha hecho gala de su mejor artillería en contra del acuerdo democrático del Parlamento de Canarias sobre las locuras de Don Pepito, dado que la crisis está ahí y muchos todavía tienen facturas que pagar. Empezamos por el inefable editoral, que parece que no escribe el viejuno, dado que habla de sí mismo en tercera persona y en un inicio bastante andreschavesiano:
“ESTA BATALLA LA TIENES PERDIDA, Pepe”, le dijo hace algún tiempo al editor de EL DÍA, durante una cena celebrada en Tokío, un empresario de Las Palmas vinculado a un diario de la tercera isla. El mismo diario que ayer jaleaba, a cinco columnas y con toda saña, un acuerdo del Parlamento de Canarias contra nuestro periódico y su director.

Sushi Sashimi al toque tercero isleño
No obstante, el negro redactor se mantiene el estilo original de nuestro vetusto editor y a la primera de cambio se descuelga así de glorioso con los consabidos argumentos anti-canariones de siempre. Seguidamente ataca directamente con un 2-Hit-Combo al hígado y a la cartera de sus señorías:
El Parlamento de Canarias ha cometido dos infamias políticas. Una, subirse los sueldos en plena crisis, cuando otras instituciones canarias y españolas congelaban salarios y reducían gastos; la otra, gravísima, atacar la libertad de expresión de un medio de comunicación como no lo había hecho hasta ahora ningún organismo de la Administración del Estado.
(aquí no hago chiste, porque estoy en parte de acuerdo)
Incluso busca a su propio chivo expiatorio, pues ya saben, la culpa siempre es de otro:
Estas son las claves del brutal ataque a la libertad de expresión que sufrimos desde hace algún tiempo, y que tuvo ayer su máximo exponente en la Cámara regional. Una campaña iniciada en el ámbito parlamentario por María del Mar Julios; persona que ha fracasado en política, y que aspira a méritos tardíos para que CC no termine de desaparecer en Canaria.

¡Culpable!
Pero que sería del periódico sin los fieles y orondos escuderos Peytaví y Chavez. El primero suelta la mierda del Parlamento con el ventilador a plena potencia, mientras el segundo parece la reencarnación diabólica, nombrando hasta ETA en el asunto…
YA ESTÁ BIEN. Los Editoriales pueden llegar a hacernos gracia por lo histriónico de su contenido, las referencias al GeneralEnanísimo, al Independentismo y a Canaria. Pero este cachondeo ya ha durado demasiado. No es de recibo la agresividad con la que estos patanes a sueldo, incluido Don Pepito, escriben en un medio que recibe cuantiosos ingresos en campañas públicas de instituciones a las que pagamos impuestos. No es lícito que insulte a unos canarios constantemente mientras que otros nos produce vergüenza ajena. No es moral que se considere un ataque a la libertad de expresión que la sociedad canaria censure tal bazofia. No es correcto que se plasmen tantas locuras y delirios en un papel cuando tenemos tantos problemas en Educación, Sanidad, Seguridad y Empleo. Y me parece repugnante que hoy, Paulino&cía sigan mirando a otro lado o que la TV Canaria haya ignorado el acuerdo en su informativo del mediodía, cuando si nos tupen de autobombo gubernamental.
Por eso ni siquiera los enlazo. Basta ya de publicitar esa mierda.


Lo del inicio ya lo planteé yo en el foro, porque su carácter andreschavesiano es más que notorio. Y te lo digo yo, que lo andreschavesiano lo detecto enseguida porque yo misma desprendo ese olor, a decir de alguno de los comentaristas de este nuestro weblog de confianza. (Lo sé, lo sé, pero no puedo dejar de sentirme sinceramente dolida por aquel comentario, por más que intente tomármelo con humor o dejarlo estar).
A lo que iba. Léanse lo que escribe Paco Pomares hoy en La Opinión sobre cómo se gestó la declaración y la manifiesta incomodidad de Paulino ante todo este asunto, porque a nadie le gusta verse en la situación de pasar de prócer de la patria, patria canaria, a ser un canario enjaulado por el falso amor de la españolidad impuesta, y demás.
Miguel Luis XIV Zerolo Santa Cruz soy yo y el que me ataque a mí está atacando a Santa Cruz ha sido sin duda el más listo y el menos preocupado por el qué dirán. A él sólo le preocupa el qué dira el viejo. Así que con no aparecer por la Cámara hay. No me digan que no es un crack, el jodío.
Y tampoco tiene desperdicio la reacción de José Luis Perestelo, presidente del Cabildo de La Palma, diputado nacional, hombre feliz en resumen, que dice que esto ha estado mal, muy mal; me resulta inevitable vincularlo con una reciente viñeta aparecida en El Día en la que éste y Oramas aparecían vestidos de saharauis ocupando su escaño. Hay gente a la que la chilaba no la favorece y hace lo que sea con tal de no verse de nuevo de esa guisa.
Sintetizando, creo que era necesario que el Parlamento le pusiera un coto a este continuado delirio. Lo pienso como tinerfeña (¡ese hombre no es la Isla, por favor entiéndanlo!) y comprendo que los grancanarios así lo demandaran.
La libertad de expresión no está para amparar a quienes la prostituyen.
Ahora sólo falta que:
a) Le toquen las publicidades a mr. Burns.
b) Los parlamentarios trabajen, porque este entretenido debate nos ha tenido muy distraídos de otras tontunas del Paulinato.