Quizás, para entendernos, fuera conveniente reducir a términos estrictamente económicos y comerciales la pervivencia de esta institución medieval, que mantiene unos derechos históricos tan trasnochados como los que el senador reclama para el pueblo vasco. Dicho de otra forma, lo pródiga prole borbónica y sus adosados griegos nos salen por un ojo pero estamos dispuestos a asumir el coste si obtenemos la rentabilidad suficiente. Lo de tener un Rey viste mucho, y las bodas, bautizos y comuniones de la familia, además de darnos un toque retro muy elegante, resultan unas magníficas campañas de publicidad en un país que vive del turismo.
Juan Carlos Escudier en El Confidencial . A D. Juan Carlos (apo!, apo!) le espera un big marrón cuando vuelva de sus vacaciones en Baleares. Si mucha gente ya estaba caliente con el hecho de que una familia (muy simpática y campechana, eso si) viva de las rentas… de nuestras rentas, lo del secuestro de El Jueves quizá vaya a ser la gota que colma el vaso.


Con el secuestro de la revista Del Olmo no ha hecho más que dar alas a los Republicanos y hacer que la gente de a pie se pregunte si necesitamos monarquía o no.
En mi opinión, la ha cagado. Podía haber retirado la portada de otra manera menos polémica.