EL DÍA ha acogido en sus páginas a conservadores, democristianos, socialistas, socialdemócratas, centristas, liberales, comunistas o nacionalistas. Ahora, sin embargo, se le niega desde otros medios el derecho a expresarse libremente, a enumerar sin ambages unos argumentos contundentes a favor del logro de la soberanía de Canarias dentro de un marco de total entendimiento económico, cultural, lingüístico y sentimental con España, país a cuyos habitantes apreciamos todo lo que se puede apreciar a quien se considera un hermano, pero del que consideramos que ha llegado el momento de escindirse.
Y yo con estos pelos. Seguramente influenciado aún por las esencias del vino santaursulero (altamente recomendable), asistimos a un nuevo episodio de diarrea escrita por estos caciquies que se creen los dueños de Tenerife, por lo cual me veo en la obligación de levantar la voz en este humild pupitre para reiterar que la mayoría de los chicharreros pasamos de la portada y vamos a leer directamente la sección de deportes, que si el pueblo de Tenerife sigue votando a ATI-CC es por la narcotización mediática ejecutada a la perfección por los clientelismos y redes sociales antes y durante las elecciones y que me voy a terminar suscribiendo al Canarias 7 y/o a La Provincia, porque además de los regalitos, necesito desintoxicarme de tanta bobería.
¡Si que hasta se apunta un concejal a éste disparate!
Menos mal que todavía quedamos unos cuantos en Tenerife que pensamos que ese periódico ha perdido del todo el norte (bueno, menos Santa Úrsula). ¿Cuándo surgirá algún político valiente en Tenerife que diga lo que muchos pensamos, que todo esto es un solemne disparate y que no podemos seguir así? ¿Acaso estamos en la táctica de cuanto peor mejor? Espero que la gente reaccione y deje de comprar ese panfleto…