[...] En este país se acaba de aprobar un canon abusivo contra la copia ilegal. Un instrumento recaudador para que personajes como Teddy Bautista (presidente de la SGAE) ganen gestionando derechos lo que nunca ganaron en un escenario. Aquí lo primero es asegurarse las lentejas y luego lo demás. Y lo demás, lo accesorio, es obtener beneficios donde en realidad habría que conseguirlos. Por ejemplo, vendiendo entradas a la puerta de un cine y “deuvedés” en un centro comercial. Hemos alcanzado, en cambio, un fracaso por partida doble: ni el canon digital ha logrado acabar con la piratería (de la misma forma que la Ley contra la violencia de género no ha servido para paliar esta lacra), ni con todas las ayudas habilitadas se ha conseguido que el cine español sea competitivo.
Escribo competitivo y no rentable, porque rentable sí que es. Basta tener un amigo en el Ministerio de Cultura, o en cualquiera de las diecisiete consejerías autonómicas del ramo, para que a uno le suelten una pasta generosa por cualquier bodrio que sólo ven docena y media de amigos, la mitad por compromiso, el día del estreno. Penoso panorama aplicable, asimismo, a la mayoría de los libros que se publican. En definitiva, se recauda y se subvenciona, pero no se produce casi ninguna obra con calidad suficiente para ser lucrativa por sí misma. De hecho, es ese mercado sudamericano que se pretende conquistar el que nos invade con telenovelas. Género al que, por cierto, son muy aficionados los teutones. Las importan de Venezuela, y por ahí, y las doblan, porque las suyas son malas. De Venezuela y por ahí, pero no de España. Ni falta que nos hace. Nuestro negocio está en el tipo que nos abre el grifo del erario. Si nos portamos bien y nos manifestamos contra la guerra (o lo que sea) cuando toca, claro.
Acertadísimo Ricardo Peytaví en El Día. Si, si, repito, en El Día, periódico del que he empezado a pensar que cuando D. Pepito tiene gripe y no puede ir, se escriben cosas coherentes como esta. Y no es la primera vez que lo hacen.
Totalmente de acuerdo. No me lo acabo de creer, y supongo que es por la impotencia que me genera que te cobren de más al comprar cualquier aparato con el que supuestamente puedas duplicar obras con derechos de autor y se lo lleven esos mangantes. Oie, que lo mismo piratean a Bisbal, pero el dinerito se lo lleva también el José Velez, fijate tu (Que no se yo si las cosas son así realmente, pero si estan sujetos a la SGAE los dos, me imagino que si). Hasta por impresoras cobran!! y creo que leí que eran cerca de los 5 euros por una fotocopiadora, vamos que no son 10 centimos, y oie, que lo mismo la usas solo para fotocopiar apuntes… pero ah!! se siente, impuesto revolucionario… con un diccionario de la RAE en toda la cabeza si le revolucionaba yo las ideas a alguno.