[...]este pasado verano, mi querida nieta Victoria[...] me pidió que la recogiese en el “portal” de su casa, a lo que le respondí llevada de mi indignación que por qué no lo llamaba “zaguán” en canario. La cría sorprendida, me contestó que qué era eso de “zaguán” y que jamás lo había oido, lo que me sumergió en las profundidades de la tristeza… y aún más cuando me comunicó que no podríamos darnos un remojón ni “bucear” en nuestra maravillosa y única playa de Las Canteras porque el mar estaba “invadido” de “medusas”. “Querrás decir, ni margullar porque está espichado de aguavivas”, añadí. Pero ella, observandome con una expresión divertida[...] me contestó “abuelita, tú estás antigua y te has dormido en tu burbuja. El lenguaje castellano es mucho más amplio que las cuatro palabras canarias que quieres que me aprenda”.
Donina Romero, siempre Donina , en su triple columna de hoy en La Provincia. Yo sigo oyendo a todo el mundo usar palabras canarias, excepto eso de “espichar”, pero que no se preocupe el pueblo canario, que gracias a su labor traduciendo fina literatura el habla canaria está en buenas manos .
Actualización 25/10: Ya se puede comentar este artículo. Molesten las disculpas
He aquí mi comentario original del post anterior:
Por cierto, señores güemasteres, que en el artículo dedicado a Superdonina ¡Emería cristiana! no se pueden dejar comentarios ningunos. Una pena, porque en La Palma sí se dice lo de espichar (estirar la pata o pinchar con un palo) y “tieso como un espicho” (=tieso como una vara). Eso sí, que la retahila que suelta esta buena señora (que quizá debería ser más consciente de sus limitaciones que dedicarse a pontificar) no la oí nunca. Por lo menos, se ve que la nieta es bastante más lista (y culta) que la yaya.