Ya la perra me desriscó al conejo, que dicen nuestros mayores. Mira que le han dado vueltas a la metedura de pata de Madame Sarrautte el equipo de Gobierno CC-PP del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, justificándose de mil y una maneras por ella misma y por sus compañeros esa falta de fundamento. Pero ésta que voy a citar, ya es tremenda:
La concejala del PP Sheila Trujillo salió en defensa de su compañera y afirmó que “la actitud de Guillermo Guigou contra Sarrautte roza el machismo, ya que el último no es un episodio aislado, sino que se viene produciendo todo el mandato”. En este sentido, Sheila Trujillo considera que “ante actitudes como ésta las mujeres que participamos activamente en la política no nos podemos quedar calladas, pese a que no sea una concejala de mi partido, sino que debemos mostrar abiertamente nuestra oposición a estrategias de acoso, como la que está realizando el Grupo Mixto”.
Podría hacer muchos comentarios.
Podría decir que Sheila Trujillo es rematadamente ____________
Podría decir que Esther Sarrautte es una ________________
Podrían decirnos la verdad.
Podrían admitir que Sarrautte es una ignorante.
Podría dimitir, podrían cesarla.
Pero eso sería en El País de las Maravillas, no Santa Cruz de Tenerife…
100% de acuerdo con Autóctono en este punto. Esta mañana, cuando vi esto en el periódico, me encendí cosa mala.
Porque argumentos como los de Sheila Trujillo, a la que veo a la misma altura intelectual que Sarrautte, son los que dañan de forma irremediable a la promoción de las mujeres y a la verdadera igualdad. Les juro que ODIO con toda mi alma a todas esas, que de feministas tienen lo que yo de casta, que a la mínima de cambio van gritando “¡machismo, machismo!”, para no tener que admitir que otra mujer es una completa inútil.
Y si esto es ser machista, pues lo soy: sra. Trujillo, a ver su gestión, póngamela encima de la mesa que yo la vea bien. O llámeme machista, que seguro que le resulta más descansado.