Verán: resulta que la prensa se ha hecho eco de que Fernando Alonso supuestamente se ha casado con la chica esta de Teror que canta en un grupo musical cuyo nombre les viene que ni pintado, en secreto, en la otra punta del mundo. Mientras tanto, varios periodistas y fotógrafos de nuestra tierra única desarrollan la asombrosa habilidad de girar la cabeza 180 grados mientras juran en arameo.
Dejenme hacerles la predicción: mañana Alonso será portada de la prensa de Gran Canaria. Más que sea un huequito en primera plana, porque desde que se supo que salía con alguien que nació en la isla de Gran Canaria (pese a que lleva años viviendo en la península) la prensa de aquí, literalmente, perdió el culo por el rollo Fernando Alonso.
¿Qué tendremos en este país que nos encanta la vida de los demás? ¿Existen demasiadas carencias afectivas? ¿Vida propia quizá? ¿Novelería non stop? Creo que una mezcla de todo un poco aderezado con el hecho de que, salvo contadas excepciones, la prensa regional poco o nada tiene que contar más allá de la crónica política o algún suceso relevante. Fernando Alonso es un tipo que se gana la vida manejando coches caros, muy caros, por circuitos de todo el mundo, en algo donde cuenta más la millonada que te gastes en I+D para desarrollar el motor más potente y los accesorios más apabullantes. Es algo así como las carreras de caballos. ¿Quién es más importante, el Jockey o el caballo?. Aún así, mis respetos a Fernando Alonso. Ha encontrado la manera de ganarse la vida con algo que le gusta y eso, por si mismo, es digno de alabanza. También mis respetos a quién guste de ver la fórmula 1 y al calvo coñazo de Telecinco babeando detrás del asturiano más famoso del momento.
Más allá de eso, ¿A quién coño le importa la vida de Alonso, además de a el mismo y a su familia? ¡A nadie! ¿Por qué se empeña la prensa en atosigar al pobre pibe allá donde va? ¿Qué pensaban, que se iba a casar en la basílica de Teror y convertir un acto privado en un circo mediatico? ¿Ha vendido Alonso alguna vez una exclusiva, alguna parte de su vida privada? No. Todo lo contrario. Siempre ha dejado claro que fuera de los circuitos lo que haga no es dominio público.
Así que (supuestamente) ha hecho lo que yo hubiera hecho también si tuviera sus minolles: Darles un billete a cada uno de los invitados, llevarselos a donde cristo perdió la zapatilla y celebrar su boda en la intimidad. Y a los demás, que sintonicen si les apetece cada quince días Telecinco. Bravo. Que le vaya bonito.
Pues sí, que les vaya bonito. No he podido más que soltar una fuerte carcajada al leer lo de casarse en la Basílica de Teror. Es cierto que existe la tradición de casarse en la parroquia a la que está adscrita la novia, y Ferdy no ha hecho más que llevar a rajatabla la ley de igualdad, saltarse la tradición y casarse donde a ellos les ha dado la gana.
No sólo los periodistas, sino algún que otro político seguro que también se está tirando de los pelos por la oportunidad (foto) perdida.
PD: Eso sí, la boda en Teror podría haber sido preciosa (si el circo mediático se pudiera evitar).