En la semana que mañana empieza se va a desarrollar el llamado Debate sobre el Estado de la Nacionalidad, es decir, un infumable espectáculo legislativo y televisivo donde el Gobierno autónomo, en boca de Paulino Rivero, cantará sus bondades al respetable. Después, el correspondiente portavoz del PSOE saldrá a saco a criticar al Gobierno para que finalmente sendos portavoces de PP y CC puedan volver a cantar loas a la gestión Paulinática y poner, ya de paso, a caer de un burro al previo orador socialista, todo ello con sus réplicas y dúplicas.
Es un mero debate, se pegan dos días con ello y realmente, salvo sorpresa, no saldrá idea, propuesta o solución alguna a la crisis económica y social que padece Canarias. Simplemente será un afianzamiento de posturas que dejará buenos titulares a la prensa. Sin embargo, parece que algunos esperan este momento con ansia cada año no electoral y se les hace la boquita agua para soltar pepinazos dialécticos antes de tiempo. De momento, de cara al fin de semana han salido tres chistosos:

El portavoz de CC en el Parlamento de Canarias, José Miguel Barragán, dijo este viernes que si él fuera presidente del Gobierno regional “haría cambios” en el Ejecutivo, “pero la competencia la tiene el presidente”, Paulino Rivero. Además, el parlamentario nacionalista admitió la baja nota media en la gestión de esta legislatura, que valoró “siendo optimista” en un cinco sobre diez.
Toma jeroma, pastillas de goma. Cómo de mal tiene que estar el asunto, que un tipo caracterizado por no dar palo al agua en el Parlamento desde hace dos años salvo vociferar en favor de su amo, con generoso sueldo para ello, apruebe raspadamente a un Gobierno de su mismo color para el cual pide un cambio de caras (¿para entrar él quizás?). Pero las reacciones de los presuntamente suyos no han sido menos hilarantes.
En primer lugar, Soria ha respondido que el trabajo debe ser puntuado por los electores, con lo cual nos hace preguntarnos si Barragán además de vocero, no fue elector. Aprovecha para descartar cambios y echarle la culpa de la crisis a Zapatero. Pero Paulino, además en sumarse a Soria en el revolucionario mensaje del “No Change, Gracias”, nos suelta la siguiente parábola docente aprovechando su condición de maestro-escuela:
Hay alumnos que empiezan muy deprisa, los evalúas y les pones una matrícula y luego se acomodan, no tienen estímulo, lo importante es tener claro cuál es el objetivo. El objetivo es tener al final una matrícula y por eso estamos trabajando
No se ustedes, pero pocas veces he visto en mi recorrido académico que alguien que aprueba por los pelos remonte a la matrícula. En toda clase siempre ha habido al menos un empollón y siempre ha arrollado a base de 10 al principio. Y tampoco he visto a Paulino ni sacar matrícula ni empuñar una tiza. Con lo cual, malos derroteros son por los que circula el Gobierno Autónomo cuando ya vamos casi por la mitad de la Legislatura.
Pero volvamos a Soria, porque nos remata el fin de semana con otra de esas peticiones gloriosas a López Aguilar, al cual ya solo le hace falta practicarle santería para quitárselo de encima y que si lo ve por la calle, seguro que le escupe. Nuestro Viceprez ha dicho:
Si a lo largo de los próximos días la sociedad canaria tiene conocimiento de alguna irregularidad manifiesta de algún mando policial, esperamos que renuncie [López Aguilar] a ser el candidato a las elecciones europeas
Y esto lo pide un señor que, no olvidemos, está imputado por cohecho y prevaricación mientras vigila los dineros de Canarias como Consejero de Economía.

Faemino y Cansado en versión regional, que contentitos ellos
Por tanto, si la cosa empieza así, ¡qué burradas soltarán mañana!
¡Ay, mi cabeza!


¿Los ciudadanos de esta región no podríamos solicitar un E.R.E. para esta desgracia de Gobierno de Canarias?
Yo creo que han batido el récord de actuaciones nefastas de un Gobierno en menos tiempo.
Y lo que nos queda, ¡todavía no han llegado al ecuador de la legislatura!