Hace unos pocos días, nuestro bienamado y siempre excelso Miguel nos traía el relato del amigo Perenken relativo al pan mohoso, con el que nos ilustraba sobre los atroces efectos de la sequía informativa consustancial a la canícula.
A mayor abundamiento de este fundado tópico, en Canarias7.es nos revelan hoy la conmovedora historia de un gallo que se ha convertido, por esos azares de la conducta animal, en padre adoptivo de una cabra:
Un gallo adopta una baifa en El Caidero
(...) Lo cierto es que hay un gallo en El Caidero, en Mogán, que se ha confundido de corral y anda el hombre tan crecido que en lugar de criar pollos se ha puesto a cuidar baifas. De casualidad vio nacer a una y ahora no hay quien lo saque del ganado. (...)
No se desaprovecha la ocasión para comentar, como trasfondo, la historia del matrimonio dueño de los animales y de cómo el incendio del año pasado arrasó con sus propiedades y sus medios de vida. Pero tampoco profundizan mucho; aquí el foco informativo debe ponerse fundamentalmente sobre el gallo.
No debe tener problemas de autoestima. Sabe que es el único macho en esa fiesta y por eso no le echa cuenta a que todas, hasta la baifa que cree su retoño, le sacan varios palmos por encima de su maltrecha cresta. Al menos se le ve feliz.

La sociedad evoluciona claramente hacia modelos mixtos de familia
Y lo que nos divertimos con estas cosas xDD
¡Ese gallo protagonista!
Yo tengo una perra que cuando quiere jugar con la pelota, hago como si la lanzara y la muy tonta se cree que la tiré y gira la cabeza… pero la sigo teniendo yo en la mano xDD
Con una historia como la de mi perra uno se gana el pulitzer en agosto.