Yo no bajo a Santa Cruz desde que soy pequeñito. Nací en la avenida Trinidad y toda mi vida la he desarrollado en La Laguna.
Quien esto afirma, con ese punto de bisoño orgullo, es nada más y nada menos que Fernando Clavijo, el alcalde de La Laguna al que todos recordamos con cariño por sus éxitos de gestión haberse comprado él solo una regleta, y que se explaya en una entrevista en La Opinión.
Hagamos como que no hemos visto que el alcalde se expresa mal (“soy pequeñito” implica que ahora es usted pequeñito, señor Clavijo, que no ha abandonado esa condición; diferente sería que hubiera usted dicho “era pequeñito”, pero fin, no le pido a mis gestores públicos que no me saqueen las arcas, como para pedirles que se me expresen correctamente). Para qué conformarse con un pleito inter-insular, cuando también podemos alimentar un provinciano y patético pleito intra-insular entre laguneros y santacruceros. Yendo todo como va tan estupendamente, sin paro ni servicios sociales al borde del colapso ni en Santa Cruz ni en La Laguna, ¿por qué no dedicar tiempo a hacer declaraciones tan paletas reveladoras?



No es paleto es patético