Ni Stalin en sus peores tiempos de déspota fue tan ruin como Paulino Rivero.
El Yayo, o su amanuense de guardia, en el editorial del sábado pasado.
Porque no vas a comparar veinte millones de muertos con quitarle la licencia a Radio El Día, ¿no?
[Me gusta lo de “peores tiempos de déspota”, porque ya se sabe que los dictadores tienen momentos mejores y momentos peores, días tontos, malas rachas…]


La vida sería muy aburrida sin leer las tonterías diarias del Yayo…