Últimamente se ha hablado mucho de música: el concurso de Pepe Benavente, las prepúberes reagettoneras, y los talentos canarios de la canción. Así que hablando de música, he aquí un cantante canario (pese a su muy germánico nombre) que tenía tanto talento, que era un maestro. El mes pasado hizo ocho años de su muerte y cada vez que escucho un disco suyo, o un vídeo, se me saltan las lágrimas.
Tuve la enorme suerte de escucharlo en directo poco antes de su fallecimiento, en el auditorio al que le da nombre. El vídeo que enlazo es de 1998, un año antes de morir. Eso si era arte. Si hay que buscar razones para estar orgulloso de ser canario, el haber compartido origen con uno de los mejores tenores del siglo XX, sin duda es uno de ellos.
Como dice el dicho, nadie es profeta en su propia tierra. Desgraciadamente tiene que fallecer una de las grandes figuras de la música para darnos cuenta de lo que tuvimos y en la gran mayoría de las ocasiones no supimos apreciar.
Alfredo Kraus. Siempre grande.