estamos en una fase publicitaria agresiva que no se corresponde con la época. Que Polaris World quiera vender precisamente AHORA su Ciudad de Vacaciones es como si una empresa de turrones se anunciara en “prime time” en el mes de junio.
Esta afirmación la he encontrado en un foro que llevo visitando bastante en los últimos años. El relato está curioso puesto que localizando la figura del periódico provincial en este cuento-relato-ensayo, vale cualquiera de nuestros rotativos canarios. Independientemente de la especulación, de las ayudas y de las corruptelas autonómicas, se palpa en el ambiente que el mercado local anda en una cierta crisis quizá algo atenuada respecto al país, pero crisis al fin y al cabo. Promociones y descuentos en inmobiliarias (cuando no algun cierre) anunciadas por doquier en anuncios a toda o media página derecha marcan el inicio de un desinflamiento de la burbuja inmobiliaria en Canarias.
Como personalmente me siento ligado al mundo de la construcción, puedo decir sin rubor y conocimiento que hace cinco años que la gente, aprovechando el mangoneo en las tasaciones a la justa y que el euribor estaba bajo, se metía a comprar pisos en muchos casos de calidad por debajo de la media y con hipotecones de miedo simplemente viendo el plano. Esto era la alegría de constructores y especuladores de medio pelo, insertados (que no introducidos) en este negocio como podrían haber montado una fábrica de embutidos. Y a su alrededor, zánganos chupópteros en forma de subcontratas, bancos y tasadores bailando al son.
Dado el petardazo que esta dando el amigo Yuri (aunque no creo que suba mucho más) esto se ha ralentizado de forma espectacular: vuelven a aparecer los pisos pilotos, en edificios recien terminados aparecen carteles de “Se vende” en algunos pisos (de estos que se compran en ferreterías) y en el mercado de segunda mano, incluso en Canarias hay quien se ve obligado a bajar. Por no hablar de constructoras que se han ido palpiso, de Canarias como Mazzoti y varias más, o con obras aqui, como CHC o inmobiliarias como Fincas Corral, al borde de la crisis.
Además, los que compraron entonces están doblemente jodidos: tendrán que reducir el consumo al mínimo y tirar de Hacendados, Tamarindos, Auchanes y demás marcas blancas para no dejar de pagar la cuota. Si la dejan de pagar, puede que el banco no pueda subastar la vivienda por la cantidad prestada (valor de vivienda+intereses) o que tarde demasiado. Entonces el banco (o la caja) estará jodido porque estará falto de liquidez (¿o alguno ya lo está y no lo sabemos?) y el ex-propietario se tendrá que ir de alquiler. De alquiler como esta mucha gente joven ya excluida del mercado por los bajos suelos y los altisimos precios, que será beneficiaria de la ayuda, no como los ex-propietarios, que estarán faltos de liquidez al haber agotados sus recursos a la hora de salvar el piso.
¿Catastrofista? Quizá, pero en el fondo, alguno se lo ha buscado.
Estaría bien que hubiera algún wiki o página editable, donde ir haciendo una lista pública de constructoras que están totalmente en el piso o en suspensión de pagos. Aunque exactamente lo de Mazotti sea más por culpa de lo de Telde (con el jefe en la cárcel, los bancos se echan bastante para atrás con la empresa), cada vez van siendo bastantes más.