Vilaflor es un sitio precioso. Siendo el municipio menos habitado de Tenerife, tiene unos paisajes impresionantes donde poder disfrutar de la naturaleza. Pasando por el Pino Gordo y el Pino de las Dos Pernadas (ejemplares únicos) podemos subir al Teide por una de las rutas más bonitas de la isla y disfrutar de zonas como el Paisaje Lunar. Sin embargo, aprovechando este tesoro natural, siempre puede surgir algún ávido o listillo de turno para intentar montar un negocio. En éste caso, con una alianza de civilizaciones imposible de entender entre los nativos norteamericanos y nuestros guanches. Con ustedes, el campamento (o algo) más friki que he visto en mi vida:

Hace unos dÃas uno de nuestros lectores más fieles me pasaba éste enlace donde la estupefacción y la sorpresa. La web es bastante panorámica en cuanto a las imágenes y poco adaptada a los tiempos, donde prima más las imágenes que la información. No obstante, ya te vas quedado flipado cuando empiezas a escarbar un poco por la web, la cual se presenta con bastante misticismo:
Nuestra sociedad precisa hoy mas que nunca de retomar la conexión con la Madre Tierra. Por todo esto nos motivamos a ofrecer algo diferente al mismo tiempo que muy antiguo, como es la Medicina de la Tierra.
Como ven, la cosa tira un tufo homeópata que tira para atrás (y recuerden niños y niñas, la homeopatÃa ni es ciencia, ni es medicina). Para ello disponen de 72.000 m2 con bosques, huertas, animales, barrancos, etc. Lo que choca es que en ese panorama tan canario, se dedican a plantar tiendas nativas norteamericanas con extravagantes ceremonias previo pago de su importe. Aunque bien es cierto que muestran alta preocupación por el entorno (exigen que lleves productos biodegradables para el aseo o para lavar loza si la llevas) y prohÃben beber o fumar porque, entre otros usuarios, se encuentran personas que intentan superar ciertas adicciones, no deja de ser un negocio.
NOTA: llegados a éste punto, no quiero frivolizar con el tema de las drogodependencias, pero me parece mucho más fiable acudir a la Sanidad Pública, o a ONG’s dedicadas como Proyecto Hombre que a un campamento…
Pero resulta algo inmoral inventarse o importar elementos de ciertas culturas cuando el objetivo real simplemente es ese, ganar dinero a costa de fusilar los conocimientos de otros. Siempre hay pardillos dispuestos a picar a costa de otros listos dispuestos a ganar dinero. Y eso se ve cuando te das cuenta de ciertas cosas.
En primer lugar, porque se ve que se han subido a la parra con los precios actuales, respecto a los que aparecen en una web anterior. En segundo lugar, por que ofrecen cursos homologados en la ESSCAN pero no mencionan en ninguna parte su carácter provisional como literalmente indica el documento que aportan como prueba. Además, habrÃa que preguntarse si es legal colgar ese documento o qué carajo hace el Gobierno de Canarias homologando un curso en un campamento indio en Viaflor. O como se puede caminar sobre el fuego tal y como se indica aquà con poca explicación. Como ejemplo del negocio, buscando en Internet se pueden ver los precios de algunos cursos que en la web no aparecen, por ejemplo aqui, donde podemos ver que en 2006 uno de esos famosos cursos de risoterapia cuesta la nada desdeñable cifra de 180 euros u otro de creatividad 120 euros. Apliquen el IPC y échense a temblar pensando en qué pueden costar ahora.
Y es que no hay nada como llenar la cuenta corriente el comunión con la Madre Tierra, ¿verdad?


Todos los indios
Manitú, Manitú
estamos muy contentos
Manitú, Manitú
En nuestras piraguas
Manitú, Manitú
vamos rÃo adentro
Manitú, Manitú