
Esto es lo que apareció en el lateral de la Iglesia de San Juan Bautista de Arucas, conocida como “la catedral”, y me siento tan desconcertada…Al niñato que hizo eso hay que decirle “caca, caca” cuando vaya a coger un spray. Es lo más suave que se me ocurre. ¿Cómo se puede ser tan imbécil? y si es de Arucas…aggggggg, es imposible que alguien….brrrrrrr, estoy muy cabreada.



Sin defender el acto, en las restauraciones actuales se conservan y mantienen las pintadas” del pasado, también son parte de la historia. :(