Mal día el viernes para andar de altoberadas, retiro lo titulado.
Ejem. Ayer el Pleno del Parlamento aprobó la Proposición No de Ley promovida por la simpar Dulce Xerach Pérez para que las Islas cuenten con un dominio propio en Interneeeeeeet. El PP lo apoyó con holgura y felicidad, aunque en Cataluña se opone ferozmente a ello, oye, no sea que España se rompa y tutta la pesca, en alarmante consonancia con los argumentos del Yayo (váyanse al último párrafo).
Mi opinión personal sobre este particular no está muy extensamente meditada o ponderada, que digamos, aunque esos 38.000 euros que a Dulce Dulcísima no le parecen muchos (cuando tienes pinta de gastarte eso en bolsos al año, normal que te parezca poco) a mí me suenan a tirar un dineral. En éste, su weblog de confianza, Miguel y Autóctono ya han tratado este asunto, aquí, el uno, y acá, el otro.
Padylla, el viñetista de La Opinión, lo ha retratado genialmente:

Y a Coco (¡gracias!), ya se lo podrán imaginar, también le ha faltado tiempo:



¿38.000 euros? ¿La implantación y gestión de un dominio de primer nivel? No me lo creo.