A la pibada que escribe en El Día habitualmente se le va mucho la olla. A Francisco Ayala (el de El Día, no el bueno), por ejemplo, se le fue tanto que aún no le ha vuelto, y cada vez que habla de homosexuales o violencia machista podemos comprobarlo.
Otro de los que nos deleitan habitualmente con su prosa es “Pallo” (Francisco Pallero), militar retirado y nostálgico, contertulio ocasional allá donde se tercie, que hoy nos regala este pedazo de comparativa entre Franco y Zapatero:
¡ESPAÑOLES!: Criticábamos al general por el NO-DO, al que, por cierto, para verlo tenías que molestarte en ir al cine, mientras que ahora la “publicidad” te la meten en casa la TVE1 y TVE2, amén de las privadas afines al poder, para decirnos lo bien que va todo (…) A Franco se le veía dos o tres veces al año, no más, y siempre en un acto importante; a Zapatero lo vemos también dos o tres veces… pero ¡todos los días! por cualquier cosa. El general solía ir acompañado de uno o dos ministros, no más, y con cara según las circunstancias; nuestro actual presidente siempre va acompañado de una cohorte que, a manera de escolta personal, va haciendo gracias y risas a todo su público (…)Siguiendo con las similitudes entre los dos jefes de Estado, (¡si, sí, jefes de estado! [WTF?]) antes criticábamos al general por la destitución fulminante de sus ministros por el eficaz y contundente sistema del motorista. Sin embargo, ahora se produce otra diferencia, y es que la gente se enfada porque a los ministros/as que lo hacen muy mal no haya “lo que hay que tener” para apartarles de sus cargos (…) Por cierto, cayéndose la catedral de La Laguna y la iglesia de la Concepción, ustedes sigan criticando a Franco con el Pardo y el Pazo de Meirás, y dejen que Zapatero y sus ministros/as coloquen y sitúen bien sus posaderas. Sigan criticando al general… ¿Más? Al dictador le gustaba ir bajo palio, pero a este otro encima de él. De tal forma, que a los calificativos de engañador, conseguidor y regalador, habré de añadir el de “divididor” de la Santa Madre Iglesia, que enfadaditos me tiene a los fieles en la tierra y a los curas en el cielo (…)
Yo siempre he tenido la sospecha de que en los alrededores de la sede de El Día se vierten residuos tóxicos, y que éste es el origen tanto del estado mental como de la pertinaz longevidad de los colaboradores y el director del periódico.

Si le preguntan a Pallo, les dirá que esta foto se tomó en el transcurso de una inocente chuletada
Actualización 14:55 (autóctono): Sin permiso de Mr. Perple, para quienes no conozcan al coronel y periodista, aquí Don Paco:

“Tengo un talante democrático ansín de grande”
Alucinante! ¿Cómo diablos dejan a gente así escribir en un medio? Si en las épocas del taponcete hijop**a dictador los medios de comunicación hubiesen estado tan extendidos como hoy, tendría programas como los de Chavez (“Aló presidente”) resaltando lo “grande y libre” que era España. Por favor…