En Canarias disfrutamos de un Regimen Económico y Fiscal privilegiado. Por poner unos pocos ejemplos: El impuesto indirecto, en vez de ser el IVA de península al 16%, es el IGIC al 5%, el impuesto de carburantes es menor, los empresarios tienen la posibilidad de acogerse a la Reserva de Inversiones de Canarias (RIC) con lo que en vez de pagar a Hacienda pueden usar ese dinero para invertir en su propio beneficio (y supuestamente en el de los demás canarios).
El tipo reducido de IGIC tiene ciertas ventajas, pero muchos inconvenientes. Hoy voy a hablar de algunos de los inconvenientes que se convierten en un maldito grano en el culo en mi vida, y por supuesto, en la de muchas otras personas que realizan pequeñas importaciones para consumo personal, léase subastas de eBay, compras en tiendas on-line, pedidos a península …
El tipo reducido de IGIC nos condena a que una mercancía que importemos de territorio europeo, incluida la península ibérica que es parte del mismo país en el que vivimos tenga que pasar por un despacho de aduanas.
Y no es que no me guste pagar mi impuesto, no. Si lo único que tuvieras que hacer fuera pagar el IGIC sobre el valor de la mercancía, sería muy sencillo. Pero no. Además, estás obligado a realizar un despacho de aduanas por el que el agente de turno te va a cobrar entre 15 y 30 euros de despacho, y en muchos casos gastos accesorios tan delirantes como “desplazamientos” “fotocopias” y cosas por el estilo. Eso, si te viene la mercancía por correos o por una agencia de transporte seria que te va a llamar y preguntarte “oye, que si te despachamos nosotros la mercancía o tu tienes tu agente de aduanas de confianza”. Muchas veces, una mercancía que te llega por mensajerías de renombre, te las va a entregar una empresita local de piratas que te hacen el despacho directamente y te inflan la factura, sin preguntas.
Pero ahí no acaba la cosa. Si tienes la osadía y el poco patriotismo de traer una mercancía que supuestamente ya se fabrica en Canarias, te toca pagar AIEM (Arbitrio sobre las importaciones), un impuesto proteccionista que supuestamente beneficia la producción en Canarias. Sería hasta razonable, si no fuera porque el AIEM se rige por una lista de productos tan genérica que da escalofrios. Un ejemplo: Imagína que traes cajas de DVD vacías. Al hacer despacho, la aduana lo califica como “plásticos y sus derivados”; ¡rianga! ahora además del 5% de IGIC vas a pagar un 15% adicional de AIEM.
Total, IGIC + AIEM + DESPACHO + TRANSPORTE = enorme cantidad de dinero. Hay veces, y no exagero, que sale más barato coger un avión a la península por 40 o 50 euros ida y vuelta y traerte las cosas en el equipaje.
Si no existiera el IGIC, sino el IVA al 16%, ni AIEM como en la península, no habría que hacer despacho de aduanas para productos traidos de península ni de muchos países europeos. Pero evidentemente, esto no va a ocurrir mientras el Gobierno de Canarias pueda, porque el dinero recaudado del IGIC y el AIEM va directo a las arcas de la Comunidad Autónoma. De otro modo, sería gestionado por la Agencia Tributaria. Y, evidentemente, esa jugosísima cantidad de dinero (miles de millones de euros al año) no las van a dejar escapar porque sí.
En definitiva. Somos europeos, pero menos.
Olá. Soy portuguesa y a mi me gustaria saber un poco mas sobre el igic. Me podrias indicar libros/sitios en la internet para estudiar? Un saludo