Leemos ayer ésto en la web de la Cadena Ser:
El sentido común ha imperado entre los jueces de la Sala de lo Militar. El Supremo ha anulado la condena contra la soldado Nereida Rodríguez Jiménez. El Tribunal Militar de Canarias la había condenado por un delito de abandono de destino. La mujer sufría una fuerte depresión y estuvo escondida en una casa de acogida. Nereida tenía además una fuerte depresión y se encontraba en una situacion extremadamente estresante: sola, con dos niñas pequeñas y sin ayuda familiar. Pese a que el Tribunal Militar admitía todas estas circunstancias la condenó a tres meses de cárcel. Ahora el Supremo corrige esta sentencia y la Sala argumenta para absolver a la soldado que no se podía exigir otro comportamiento ante los hechos que vivía.
Lo triste del asunto es que habrá algunos mandos, entre los de alto rango y los chusqueros, que aún no entiendan la situación de ésta mujer, al igual que quienes les juzgaron, cuestionarán la idoneidad de haberla absuelto.

“Pue’má catigo tenían que haberle dao, a la Patria nu se abandona”

