A pocos días para el acontecimiento de interés general, en los medios aparecen informaciones sobre las aventuras y desventuras de aquellas personas que quieren obtener una entrada para el partido. Así en Diario de Avisos usando este titular:

se podía leer lo siguiente, bajo el epígrafe “Ejemplos de sacrificio“:
María es la segunda en la cola. Lleva desde el martes a las 11:00 de la mañana junto a las taquillas, pero asegura que cualquier sacrificio es poco para ver el derbi. “Se lleva bien, ya que no es la primera cola que hago en el estadio. Por la noche hace un poco de frío, pero se lleva bien. Para este tipo de partidos, es habitual hacer esta cola y como si tengo que estar una semana, dos o tres”, asegura esta aficionada, que tiene pensado comprar cuatro localidades para para Popular Baja. “Me parecen pocas entradas las que el club va a poner a la venta, ya que hay mucha gente que está esperando este partido”, se queja María.
Esperen que viene lo mejor (negritas mías):
David viene desde Los Silos y llegó a la taquilla ayer a las diez de la mañana. “Hay pocas entradas a la venta, lo mejor es venir temprano. Yo vengo desde Los Silos y estoy con con tres amigos más. No tengo mucho dinero, ya que estoy en el paro, pero aún así compraremos cada uno cuatro entradas.
Dejando de lado la tartamudez escrita del redactor de la nota, queda claro que quien no tiene mucho dinero y está en el paro puede darse el lujo de comprar cuatro entradas, entonces, ¿aquellos que tienen un empleo qué se pueden permitir? La respuesta en el minuto 0:50 de esta información de Antena3 Canarias:
Anunciar sin rubor (y parece que con orgullo) por televisión que has faltado al trabajo para comprar las entradas de un partido de fútbol es una actitud… (que cada uno le ponga el calificativo que prefiera).
Aclaración para despistados: que cada uno se gaste su dinero en lo que le venga en gana me parece perfecto, faltaría más, pero que después no vengan con la cantinela de que “la cosa” (inquietante concepto) está muy mal.


A ese que está en el paro que se joda y el que está currando si se queda en la calle que se joda. Luego yo me paso años estudiando para ganar 1500 euros al mes que me quieren reducir el sueldo y llegan muchos como estos y me critican por quejarme.