[...] El Centro Nacional de Inteligencia (CNI) se ha puesto a trabajar tras lo que parecía un somero disparate alentado por el editorialista del periódico El Día y podría haber dado con la respuesta al fenómeno: tras el brote independentista que, sobre todo en el último año, ha aflorado en Tenerife, podrían estar personas directa o indirectamente relacionadas con el caso Las Teresitas. Se trata, según parecen reflejar los informes de los servicios secretos españoles, que este periódico ha podido contrastar en varias fuentes, de un sector muy importante de la sociedad tinerfeña cuyos nombres podrían aparecer bajo la alfombra de la corrupción, que tiene el epicentro en la investigación al Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife y, según ha podido constatar el aparato judicial del Estado, está más extendido y es más profundo de lo que en un principio llegó a pensarse. [...]
Uno de los primeros informes del CNI sobre este particular se refiere a una manifestación convocada en Tenerife meses antes de las pasadas elecciones autonómicas, encaminada a llamar la atención ciudadana a favor de una Ley de Residencia que blinde las fronteras canarias al fenómeno migratorio. Uno de los autores intelectuales de la manifestación, que fue un rotundo fracaso, resultó ser un ex asesor de Miguel Zerolo, el alcalde de Santa Cruz de Tenerife y epicentro de las investigaciones que la Fiscalía Anticorrupción lleva a cabo en Canarias. Y es que el entorno de Zerolo es seguido de cerca desde hace tiempo.
Tras ese intento de advertencia al Estado, antes y después de que afloraran las investigaciones judiciales a Zerolo y quienes le rodean, informes confidenciales han seguido los pasos del pseudo-brote soberanista y la conclusión, al parecer, siempre ha sido la misma. Lo que se intenta es lanzar un mensaje subliminal al Gobierno y a las instituciones del Estado, tan empeñado en los últimos tiempos en levantar la alfombra de la corrupción en Canarias. Hasta el presidente del Gobierno canario, Paulino Rivero, llegó a advertir al Rey del problema que se puede crear en el Archipiélago por lo que considera un maltrato del Gobierno Central a Canarias basado en el tratamiento del fenómeno de la inmigración.
Pedro Guerra en La Provincia. Texto completo (que no tiene desperdicio) aquí
Tremendo. La estrategia hay que reconocer que tiene lo suyo: por una parte una cortina de humo para que en vez de corrupción se hable de las pajas mentales de Pepito y Cubillo; y por otro lado, intentar ponérselos de corbata al Estado. Si la investigación sigue su curso, Tenerife se va a poner patas arriba, que buena falta le hace.